domingo, 15 de julio de 2018

Reseña: La edad de la inocencia (Edith Wharton)

Spoilers
Tenía once años cuando leí este libro por primera vez. Lo compre el mismo día que Orgullo y prejuicio, y ambos al azar (mi madre me dijo que llevara dos y escogí los que parecieran más interesantes). Y resulto que me lleve dos joyas literarias. Sin embargo, al principio, La edad de la inocencia no me produjo una muy grata impresión. 


Para empezar, me resultaron antipáticos los personajes de Newland Archer y Ellen Olenska. A uno por egoísta y la otra por entrometida. Lo leí por segunda vez y no terminaba de gustarme esta historia de amor. En fin, lo guarde en mi librero y no lo volví a tocar, hasta siete años después. 

Al leerlo de nuevo, mi perspectiva respecto a los personajes cambio bastante. El contraste entre Ellen y May es significativo. La primera es un ser espontáneo, sensible y genuinamente gentil. La otra es una joven reprimida que esconde su hipocresía tras una máscara de pureza. Es sorprendente la forma en que May consigue sus propósitos sin revelar ni una pizca de vileza. Irónicamente (pues contrario al título del libro), ella es todo, menos inocente. Siempre supo de los sentimientos que su marido albergaba por Ellen y, con tal de vivir acorde a lo que la sociedad dictaba, prefirió compartir lecho con un hombre que anhelaba a otra. Es por ello que se apresura a comunicarle sobre su embarazo a su prima Ellen, para que ésta le dejara el camino libre marchándose a Europa. Cuando Archer se dispone a hablar con May acerca de dejarla y seguir a Olenska, ésta lo interrumpe y le da la noticia del embarazo. Es un momento clave en la historia, pues Archer decide renunciar al amor de su vida por el bien de su hijo. 

Adaptación cinematográfica del libro 

Es una historia triste, bellamente escrita, que narra con detalle las convenciones que imperaban en Nueva York durante la década de 1870. En medio de las rigurosas normas sociales y morales de la época, surge un romance condenado a fracasar. Así es, pues a pesar de estar harto de las convenciones, Archer termina cediendo ante ellas. La misma Ellen renuncia a su amorío. 

Recomiendo este libro, sin duda. El inicio es lento y algunas descripciones se prolongan demasiado, pero vale la pena.