martes, 13 de marzo de 2018

Reseña: Trilogía de "Los Reyes Católicos" (Jean Plaidy)

CASTILLA PARA ISABEL
El primer libro se centra en la infancia y adolescencia de la futura Isabel la Católica. Vive en Arévalo junto a su hermano Alfonso bajo el cuidado de su madre, Isabel de Avís. La madre de la infanta Isabel es una mujer ansiosa de poder y mentalmente inestable. La historia se aleja del sobrio hogar en Arévalo para narrarnos la situación en la corte de Enrique IV. Se le describe como un rey excéntrico, hedonista, débil y aficionado a lo morisco. Se da a entender que es más despreocupado que débil de carácter, al punto de darle igual si la pequeña Juana es su hija o no. Por muy infiel que fuese el rey, jamás hubiese perdonado a una esposa que sobrepasara el límite del amor cortés con los caballeros del palacio. Eso constituía una deshonra a la propia persona del monarca. Fue un detalle extraño en esta ficción histórica. 



No ha podido engendrar un hijo con su esposa, Blanca de Navarra, por lo que ésta es reemplazada por una infanta portuguesa, Juana de Avís. Es descrita como una reina frívola, despreocupada, vanidosa y un tanto imprudente. Se nos presenta como una mujer que se desligo de sus deberes para entregarse a los placeres, aunque se pudo haber profundizado más en el personaje.  


Respecto a la legitimidad de Juana la Beltraneja, la autora no deja mucho a la imaginación (como ocurrió en la serie Isabel), de buenas a primeras nos la presenta como el fruto del adulterio. 


La historia esta bien redactada. Lo malo es que, ocasiones importantes como el Tratado de los Toros de Guisando son narradas con demasiada brevedad. Por otro lado, me gusto que se mencionara a Juana Enríquez y su papel en el proyecto matrimonial de Fernando e Isabel. Las apariciones de Juan Pacheco me parecieron breves y escuetas, pero las del arzobispo Carrillo estuvieron bien logradas. Isabel es descrita como una joven tenaz y piadosa, aunque me percate de que la autora la hace ver también como una persona obsesiva (con la locura de su madre y la idealización de Fernando).   



LAS HIJAS DE ESPAÑA

Las hijas de España pertenece a la trilogía de "Los Reyes Católicos", siendo la tercera y última parte. Aunque el primer libro se titula "Castilla para Isabel", yo empecé por el último. Como mencione en otra entrada (en la reseña de "Una rosa sin espinas" o "La dama de la Torre"), a Jean Plaidy le sale mejor la narración en tercera persona. Francamente, se percibe la enorme diferencia entre esta trilogía y la serie de las reinas Tudor. 


La narración es en tercera persona, sencilla y fluida la mayor parte del tiempo. El libro esta redactado con mayor naturalidad (comparado con "La dama de la Torre"). En ocasiones la autora se sumerge en los pensamientos de algunos de los personajes, pero son breves y atinados. Isabel tiene una personalidad más o menos equilibrada; la angustia de una madre que amenaza a la fortaleza de la reina. 

Se hace un breve repaso de las vidas de los hijos de Isabel y Fernando. La pena de Isabel, princesa viuda de Portugal, por su esposo muerto; el carácter errático de Juana, la archiduquesa de Austria; las aprensiones de Catalina por su futuro incierto en Inglaterra; y la efímera felicidad del príncipe Juan. La infanta María casi no es mencionada, más que como la hija poco interesante que servirá de repuesto en caso de fallar alguna alianza matrimonial. 


Algo que no me gusto fue la descripción sobre el rey Fernando. La autora no lo baja de codicioso y solo resalta sus defectos. El personaje de Juana estuvo muy desaprovechado y poco desarrollado. Su locura se limita a risas desaforadas, ademanes ansiosos y comparaciones con su abuela. En ningún momento se le muestra como víctima de una conspiración (como la mayoría de las novelas acerca de ella), pero ese no es el problema, sino que realmente no se profundiza en su personalidad. La infanta Isabel es presentada como una mujer con remordimientos ante el destierro de los judíos en Portugal (aunque la historia dice que ella misma puso esa condición). Respecto a Catalina, sólo puedo quejarme por el hecho de que no se ahondara más en la relación con su primer esposo. 

La evolución en los personajes de Fernando e Isabel es evidente respecto a los libros anteriores. Mientras que Isabel decae y se ablanda debido a las tragedias familiares, en ocasiones, imponiéndose la madre ante la soberana, Fernando parece más duro y ambicioso.   

Es un libro que recomiendo, especialmente si buscas una lectura ágil. Y, a la vez, conocer un poco sobre los Reyes Católicos.  
   

lunes, 12 de marzo de 2018

Reseña: Cumbres Borrascosas de Emily Brontë

Esta reseña puede contener spoilers
Hace poco tiempo saque un libro de la biblioteca de mi universidad. Había escuchado hablar de Cumbres Borrascosas, pero entre el estudio y otros pendientes no había tenido tiempo para leerlo. Un punto a favor de este libro es que el inicio engancha; el ambiente en la finca es tan sombrío y pesado que incita a seguir leyendo para averiguar el motivo. 


La historia comienza con el señor Lockwood, quien llega a Cumbres Borrascosas para tratar con el señor Heathcliff el alquiler de la Granja de los Tordos. Lockwood no pretende ser un personaje interesante, pero cumple su función de oyente de la historia narrada por Nelly Dean. Heathcliff, el propietario, es un sujeto desagradable y amargado. Durante una tormenta, Lockwood se ve obligado a pasar la noche en Cumbres, donde tiene pesadillas sobre un espíritu llamado Catherine Linton.

Heathcliff, el protagonista masculino, me produjo sentimientos encontrados. En un principio despierta antipatía, pero cuando Nelly se remonta al pasado, inspira un poco de lástima y hace pensar que Hindley Earnshaw fue quien creo al monstruo. Catherine Earnshaw, la protagonista, no despertó en mí ni un poco de simpatía. Es caprichosa, egocéntrica y manipuladora; incluso las escenas donde sufre provocan cierta alegría (de tan mala que es). Lo único que llama mi atención es su obsesiva pasión por Heathcliff. Respecto a Edgar Linton, no sabía si sentir agrado o lástima por él. Es un pobre ingenuo que no se percata de que su mujer no lo quiere ni un poco. Es un buen sujeto, pero termina convertido en el monigote de Catherine.

Ahora Isabella Linton, la hermana de Edgar. No soy de los que opinan que fue muy ingenua al creer en Heathcliff, ya que, no se le puede culpar por haber desconfiado de una mujer tan manipuladora como Catherine. En el libro se menciona que Catherine tuvo a los Linton comiendo de su mano por muchos años. La desgracia de Isabella fue liberarse de la tiranía de su cuñada cuando menos le convenía. El trato que le dispensó Heathcliff fue lo que más odie del protagonista masculino. Ni siquiera sus ganas de venganza contra los Earnshaw me parecieron tan desagradables, siendo el odio lo único que aprendió en Cumbres. 
Catherine Linton no es un personaje tan irritante como su madre, ya que la amargura de ella radica en el maltrato sufrido en la finca de su suegro. Hubo momentos en los que se me antojaba hacer a un lado el libro por lo odiosos que resultaban algunos personajes, hasta que pensé: "cuan hábil es Emily Brontë para trazar la personalidad de sus personajes".

Lo mejor: El amor obsesivo entre Catherine y Heathcliff, como trasciende incluso después de la muerte.
Lo peor: Me pareció que a partir de la trama del enamoramiento entre Linton y Catherine la narración decayó un poco. Y el matrimonio entre ésta y Hareton me pareció muy forzado. Por algo no lo incluyen en la mayoría de las adaptaciones.