lunes, 11 de diciembre de 2017

Fernando I, emperador del Sacro Imperio

«Fiat justitia et pereat mundus»
«Que se haga justicia, aunque perezca el mundo»


Primeros años
Era segundo hijo varón y cuarto vástago del duque de Borgoña, Felipe de Austria, y la princesa de Asturias, Juana de Trastámara. Llegó al mundo el 10 de marzo de 1503, en Alcalá de Henares, como primer archiduque de Austria nacido en suelo español. Tenía tres años cuando su padre falleció y convivió poco con su madre. Fue criado por sus abuelos maternos, los Reyes Católicos, y el nieto preferido a quien hubiesen preferido legar la herencia hispánica. Fue llamado Fernando en honor a su abuelo, Fernando de Aragón.

A pesar de tener los mismos padres, Fernando era muy diferente a su hermano mayor, el emperador Carlos V. Fernando recibió una formación humanística, religiosa y cortesana, durante los años de esplendor cultural en la corte de Isabel I de Castilla y Fernando de Aragón. Es probable que Fernando tuviera como profesor de latín al humanista italiano Lucio Marineo Sículo, junto con Petrus Mártir. El infante estaba rodeado por españoles: Pedro Núñez de Gúzman como ayo; fray Álvaro de Osorio como capellán; y pajes, entre ellos, miembros de la familia Guzmán, Osorio y Velázquez de Arévalo. Según la descripción de fray Álvaro de Osorio en estos años: “Parecía en todas cosas así en la condición, en el gesto y como en el andar y en todas las otras cosas al rey don Fernando su abuelo. Era naturalmente inclinado a cosas de artificio como de pintar y esculpir y sobre todo a fundir cosas de metal y a hacer tiros de pólvora y tirar con ellos. Holgaba de oír crónicas y cuentos y de todo se acordaba (…) decía algunos dichos así siendo niño de cinco hasta nueve o diez años tan agudos, tan discretos que todos se maravillaban”.


A mediados de 1508, el rey Fernando y su nieto viajaron por Andalucía. En su testamento, el rey quiso otorgar al infante Fernando el gobierno de los reinos hispánicos hasta la llegada de Carlos, algo que habría provocado un conflicto entre los hermanos.

Destierro
Aunque no se ponían en duda los derechos hereditarios de Carlos sobre los reinos españoles, desde la corte flamenca se observaba como el infante Fernando se convertía en un nuevo competidor de su hermano mayor, que era un desconocido en la Península. Un par de testimonios permiten atisbar la situación: Alonso de Santa Cruz anota que “el rey don Carlos era aborrecido de muchos, y el Infante su hermano, amado de todos, al cual tenían por Príncipe natural y a su hermano por rey extranjero” (A. Santa Cruz, 1925: parte II, cap. V, vol. I, págs. 182-183).

La muerte de Fernando el Católico en 1516 supuso un vuelco en el destino del infante Fernando, que acabó siendo enviado al destierro. Las personas del entorno de Fernando que se consideraban peligrosas para los intereses de Carlos fueron destituidas por el cardenal Cisneros en Aranda de Duero. Con el primer encuentro de los hermanos, el 12 de noviembre de 1517 en Mojadas, se inició una relación complicada, que no terminaría hasta que Carlos V renunciara, cuatro décadas después, a la Corona imperial. El infante recibió de su hermano mayor la orden del Toisón de Oro. En abril de 1518, los hermanos se despidieron en Aranda de Duero.

Margarita de Habsburgo, tía de Fernando, con quien vivió por unos años

Fernando vivió en la corte de su tía, la archiduquesa Margarita de Habsburgo, rodeado de españoles y flamencos. Permaneció allí porque a principios de 1519 había muerto su abuelo paterno, el emperador Maximiliano I. En enero de 1519, desde Austria se había solicitado impacientemente la presencia de los dos hermanos después de la muerte de Maximiliano I. Margarita de Habsburgo propuso a Carlos presentar al infante a la elección imperial, aunque esta idea fue descartada por el nuevo jefe de la Casa de Austria. Tras la Dieta de Worms, fue nombrado presidente del Consejo de Regencia, el cual tenía como misión dirigir los asuntos alemanes en ausencia de Carlos V. A la muerte de Maximiliano I, Carlos le cedió a Fernando territorios patrimoniales que comprendían la Alta y Baja Austria, Carintia, Estiria y Carniola (Dieta de Worms, 1521), y posteriormente el Tirol, la Alta Alsacia y el ducado de Württemberg, lo cual le equiparaba con el resto de los príncipes alemanes. 
Cuando en 1521 llegó Fernando a Austria, su proceso de germanización cultural era tan escaso como el de hispanización de su hermano Carlos. En el mismo orden de similitudes, para aquellas tierras el nombre de Fernando era tan extraño como en éstas el de Carlos, o el de Felipe.


Gobernante y mano derecha del Emperador
Ana Jagellón
En 1521, Fernando contrajo matrimonio con Ana Jagellón de Hungría y Bohemia, la hija de Vladislao II de Hungría y Bohemia. El hermano de Ana Jagellón, el futuro Luis II de Hungría y Bohemia, se casó a su vez con la hermana de Fernando, María de Habsburgo, quedando estipulado que Fernando sucedería a su cuñado en caso de que éste muriera sin descendencia. De su matrimonio nacieron quince hijos:

  • Isabel de Habsburgo (9 de julio, 1526 – 15 de junio, 1545), casada con Segismundo II Jagellón, Rey de Polonia (primeras nupcias).
  • Maximiliano II de Habsburgo (Viena, 31 de julio de 1527 – Ratisbona, 12 de octubre de 1576), casado con su prima hermana María de Austria y Portugal, hija de Carlos I.
  • Ana de Habsburgo (7 de julio, 1528 – 16/17 de octubre, 1590), casada con Alberto V de Baviera. 
  • Fernando de Habsburgo (14 de junio, 1529 – 24 de enero, 1595), conde de Tirol, casado con Filipina Welser y Ana Catalina Gonzaga de Mantua.
  • María de Habsburgo (15 de mayo, 1531– 11 de diciembre, 1581), casada con Guillermo V de Cleves.
  • Magdalena de Habsburgo (14 de agosto, 1532 – 10 de septiembre, 1590), monja.
  • Catalina de Habsburgo (15 de septiembre, 1533 – 28 de febrero 1572), casada con Segismundo II Jagellón, Rey de Polonia (terceras nupcias).
  • Leonor de Habsburgo (2 de noviembre, 1534 – 5 de agosto, 1594), casada con Guillermo Gonzaga de Mantua.
  • Margarita de Habsburgo (16 de febrero, 1536 – 12 de marzo, 1567), monja.
  • Juan de Habsburgo (10 de abril, 1538 – 20 de marzo, 1539).
  • Bárbara de Habsburgo (30 de abril, 1539 – 19 de septiembre, 1572), casada con Alfonso II de Ferrara.
  • Carlos de Habsburgo (Viena, 3 de junio, 1540 – Graz, 10 de julio, 1590), duque de Estiria, de Carintia y de Carniola y Conde de Goritz y del Tirol. Casado con María Ana de Baviera. 
  • Úrsula de Habsburgo (24 de julio, 1541 – 30 de abril, 1543).
  • Elena de Habsburgo (7 de enero, 1543 – 5 de marzo, 1574), monja.
  • Juana de Habsburgo (24 de enero, 1547 – 10 de abril,1578), casada con Francisco I de Médicis, Gran Duque de Toscana. 
Ana de Hungría y Bohemia murió tres días después de dar a luz a Juana de Habsburgo. Fue enterrada en la catedral de San Vito, en Praga, donde años más tarde le acompañó su esposo

Más tarde, Carlos reforzó la autoridad de su hermano nombrándolo Rey de Romanos (el 5 de enero de 1531), título que le resultó determinante para heredar el Imperio. Con la muerte de Luis II en 1526, Fernando reclamó el trono húngaro por vía de su matrimonio con la hermana del fallecido rey. La posición política de Fernando se volvió bastante ambigua, ya que tuvo que combinar los papeles de representante alemán de la política imperial, príncipe territorial alemán y rey independiente de Hungría, constantemente hostigado por los turcos. 


Durante su estancia en Flandes, Fernando entró en contacto con el ambiente erasmista y humanista, adoptando una postura más conciliadora y tolerante en asuntos religiosos. En muchas ocasiones actuó como mediador entre su hermano y los príncipes protestantes.

En dicho año, Fernando fue elegido rey de Bohemia, pero además, fue elegido rey por un grupo minoritario de nobles húngaros, a condición de que su título fuera electivo y se comprometiese a respetar todas las costumbres del reino y los privilegios de la nobleza. A pesar de que la opinión general le aconsejaba que se quedara solamente con Bohemia y dejase que la convulsa Hungría se dividiera entre los otomanos y la nobleza húngara, Fernando persiguió durante toda su vida lo que parecía una quimera: recuperar la totalidad del reino, para lo que tuvo que enfrentarse con su rival al trono, Juan Zapolya, y contra los turcos, quienes, a partir de 1541, se establecieron de forma permanente en Hungría.

Aunque llegó a ver la coronación de su hijo como su sucesor, no consiguió eliminar el principio electivo; pero sí en Bohemia, aprovechando que (en 1547) los bohemios hicieron causa común con los protestantes del Imperio. La derrota de éstos por el Emperador les dejó a merced de Fernando. Con mucho tacto y habilidad, Fernando atacó solo el poder de las ciudades, destruyendo su independencia, pero perdonó a los nobles con la condición de que accedieran a que en el futuro la corona de San Wenceslao fuera hereditaria. 

Carlos no estaba dispuesto a perder ni una sola de sus posesiones. Para gobernar sus extensos dominios, tuvo que contar con el apoyo de sus familiares: su tía Margarita ejerció como regente de los Países Bajos hasta su muerte en 1530, sucediéndole María de Austria en el cargo. Delegó la regencia de España en su esposa Isabel de Portugal y, tras la muerte de ella, a sus hijos Felipe y María (ya casada con su primo Maximiliano). Los extensos territorios del centro de Europa requerían una dedicación y autoridad especial, no solo porque allí se encontraban los principados que formaban el Imperio, ahora revueltos a consecuencia de la Reforma, sino también porque los ducados austriacos tenían frontera con el Imperio Otomano, constante amenaza para la Cristiandad. 

Últimos años
Carlos pensó que su hijo, el príncipe Felipe, podía ocupar su puesto como cabeza de la dinastía, situándolo por encima de su hermano Fernando. En 1548, ordenó a su hijo que efectuase un viaje por Europa para darse a conocer ante sus futuros súbditos. Fernando, temiendo ser desplazado, se lo comunicó a su hermana María, quien, en 1551, se reunió con sus hermanos en Augsburgo para discutir la cuestión sucesoria. A partir de entonces, se abrió una doble rama en la dinastía de los Austrias. 

Carlos V

Fernando I

Cansado de las guerras y asuntos de gobiernos, Carlos I de España y V de Alemania abdicó entre 1555 y 1556 en favor de su hijo Felipe, a quien legó España y las Indias, y el Imperio para su hermano Fernando. El 14 de marzo de 1558 la dieta de Frankfurt eligió emperador a Fernando de Austria, sin contar con el respaldo del papa Paulo IV, el cual se negó a recibir al embajador enviado por éste, Martín de Guzmán, ya que consideraba que Carlos antes de abdicar debía haber solicitado su consentimiento, por lo que oficialmente Fernando no podía ser reconocido como emperador. Para el Papa, que en la elección imperial hubiesen participado tres príncipes protestantes, suponía que tanto Fernando como su hijo, el futuro Maximiliano II, eran unos herejes. Así Fernando tuvo que esperar a que llegara Pío IV al poder, para ser reconocido por la Iglesia de Roma.

El emperador Fernando I murió en Viena el 25 de julio de 1564, dejando a su hijo Maximiliano como heredero. 



Fuentes:
Rudolf, Karl Friedrich. (2003). Fernando I, el Olvidado Emperador Español. La Aventura de la Historia, 58, 56-61.

Ferdinand I. (n.d.). Retrieved December 11th, 2017, from http://biography.yourdictionary.com/ferdinand-i

César Cervera. (2014). Fernando I de Habsburgo: el emperador alemán que nació en Alcalá de Henares. Diciembre 11 de 2017, de ABC Sitio web: http://www.abc.es/madrid/20141128/abci-fernando-habsburgo-emperador-aleman-201411211850.html

Alfredo Alvar Ezquerra. (2014). 450 años del fallecimiento de Fernando I de Austria.. Diciembre 11 de 2017, de Real Academia de la Historia Sitio web: http://www.rah.es/450-anos-del-fallecimiento-de-fernando-de-austria/

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=fernando-de-austria-emperador-del-sacro-imperio

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