viernes, 29 de enero de 2016

Catalina de Austria, reina de Portugal



Nacimiento e infancia

Catalina nació el 14 de enero de 1507 en Torquemada, Palencia. Fue nombrada así en honor a la hermana de su madre, Catalina de Aragón. Era una infanta de Castilla y archiduquesa de Austria. Era hija de Juana I de Castilla "la Loca" e hija póstuma de Felipe de Habsburgo "el Hermoso. Era la sexta y última hija de los reyes de Castilla. Llego al mundo en circunstancias difíciles. La reina Juana se dirigía a Granada, donde darían sepultura a Felipe el Hermoso. En el camino se puso de parto, pero nunca llegaron a Granada, ya que Juana fue declarada enajenada y fue encerrada en Tordesillas, donde permanecería hasta su muerte.



Catalina creció junto a su madre en el castillo de Tordesillas, donde ambas padecieron los maltratos de los marqueses de Denia. La infancia de Catalina estuvo marcada por el encierro que sufrió en Tordesillas. Vivía en una austeridad que no iba acorde a su rango de infanta y archiduquesa. 

Los hermanos mayores de la infanta llegaron a España en 1517. Leonor y Carlos, el futuro emperador, no habían visto a su madre en años y era la primera vez que veían a su hermana de diez años. Ella y su hermano Fernando eran los únicos nacidos en España.

Como describe Manuel Fernández Álvarez en su obra «Carlos V: El César y el hombre», Catalina era de «aspecto gracioso y dulce, con hermosos cabellos rubios» y el aire flamenco de los príncipes de la Casa Austria. Sin embargo, la niña vestía de tal modo que «al ver su porte nadie la tomaría como una de las nietas de los Reyes Católicos». El cronista Laurent Vital la describe con lástima: «No lleva más adorno, encima de su sencillo jubón, que una chaquetilla de cuero, o por mejor decir, una zamarra de España que podía valer dos ducados. Su adorno de cabeza era un pañuelo de tela blanco...»



Tiempo después de la visita de Carlos y Leonor, Catalina fue sacada de Tordesillas a escondidas de su madre. Según las crónicas, se tuvo que realizar un hueco en la pared de la alcoba de Catalina, para después ser llevada a Valladolid junto a sus hermanos. El secuestro fracasó, pues los lamentos de la reina Juana obligaron a Carlos a permitir que su hermana regresara a Tordesillas. Sin embargo, Carlos exigió que se le diera mejor trato.

Pese a las exigencias del rey de Castilla y Aragón, el marqués de Denia siguió colmando a la infanta con vejaciones y maltratos. Las hijas del marqués lucían las joyas y vestidos que el rey enviaba a Catalina. La marquesa solía encerrar a la reina Juana en una cámara sin ventanas y apenas iluminada por una vela. 
La situación de Juana y Catalina mejoro al estallar el movimiento comunero, el cual se rebelaba contra el poderío de Carlos. Los comuneros dieron más libertad a la reina y la trataron como correspondía a su rango. No obstante, la reina Juana no tenía intención de volverse contra su hijo. Al poco tiempo, el ejército imperial irrumpió en Tordesillas y el marqués de Denia fue restituido. Sin embargo, el marqués acusó a la infanta Catalina de haber apoyado las peticiones comuneras.


Reina de Portugal


Juan III y Catalina de Austria


El 5 de julio de 1524, Carlos V y Juan III de Portugal firmaban en Burgos el contrato de matrimonio por el cual Catalina de Austria, que en ese entonces residía con su madre en Tordesillas, se casaría con el rey luso. Era la primera parte de un doble enlace, que concluyó el 17 de septiembre de 1525, cuando se celebraba el matrimonio entre Carlos e Isabel de Avís, hermana del rey portugués. Esta doble unión suponía la conclusión de unas intensas relaciones diplomáticas iniciadas en 1522 cuando el Consejo de Estado de Portugal trató de la conveniencia que el monarca se casara con una princesa castellana –aunque no todos se mostraban a favor de dicho enlace. 
Desde mediados del siglo XV se produjo una intensa política matrimonial entre la corona de Castilla y Portugal a través de los diferentes enlaces propiciados por ambas casas reales con objeto de unificar la Península Ibérica. Desde que Afonso V de Portugal se casó con Juana, hija de Enrique IV, con la promesa de recibir la corona castellana a cambio de favorecer los intereses dinásticos de su mujer frente a los de Isabel la Católica. Iniciándose entonces, y durante 4 años, una guerra por el trono castellano, que concluyó con la victoria de Isabel en Toro. Para cerrar las heridas de este conflicto, aunque con cierto retraso, se realizó en 1490 el enlace entre Afonso, hijo de Juan II, con la infanta Isabel, hija mayor de los Reyes Católicos. Por desgracia para los intereses políticos y dinásticos de ambas coronas este enlace duro poco tiempo. El sueño de la unión volvió a surgir durante el reinado de Manuel I, el cual, se desposó en dos ocasiones con hijas de los Reyes Católicos. En primer lugar, en 1496, con la princesa Isabel y, al morir ella, con la infanta María en 1500. Gracias a estos enlaces se fue configurando en la corte lusa una atmósfera castellana. 

En el contrato matrimonial que se suscribió entre ambos: Carlos y Juan, además de fijar las bases de una nueva alianza, se estipulaba la dote de Catalina en 200.000 doblas de oro castellano, pagaderas durante los tres años siguientes al enlace, a razón de un tercio por año, cantidad a la que se le debía de descontar las joyas que ésta trajese de Castilla. 

Carlos liberaba al fin a Catalina de su encierro en Tordesillas para colocarla en el trono de Portugal. El 2 de enero de 1525 Catalina salía de Tordesillas acompañada de un séquito. Las peticiones de ingreso a la Casa de la nueva reina de Portugal fueron constantes en ambos países. Destacaban las presentadas por los oficiales que servían a la reina Juana en Tordesillas. Para muchos de ellos ir a Portugal no sólo suponía salir de un ambiente casi carcelario, que era el que rodeaba a la reina, sino importantes posibilidades de promoción. En muchos casos, apelaban a la relación previa existente con la infanta.

Con Juan III tuvo nueve hijos, pero solo sobrevivieron dos:
  • Príncipe Alfonso (24 de febrero de 1526-12 de abril de 1526).
  • Princesa María Manuela (1527-1545), casó con Felipe II de España.
  • Infanta Isabel (1529-1530).
  • Infanta Beatriz (1530-1530).
  • Príncipe Manuel (1531-1537).
  • Príncipe Felipe (1533 -1539).
  • Infante Dionisio (1535-1537).
  • Príncipe Juan Manuel (1537-1554)
  • Infante Antonio (1539-1540).
La corte lusa era una de las más importantes de Europa, gracias a la expansión marítima que atraía a intelectuales y artistas. Catalina mantuvo una relación con figuras de gran prestigio como Ignacio de Loyola, Francisco de Borja, Francisco Javier o Fray Luís de Granada. También desarrolló una importante labor social con los pescadores lisboetas. Fue mujer de gran carácter, religiosa y determinada. Defendió la independencia del reino de Portugal ante los intentos de su hermano, el emperador, por conseguir la unidad peninsular. Según la investigadora Annemarie Jordan, el aislamiento no impidió que Catalina recibiera una educación regia. La infanta hablaba latín y griego, bordaba y tocaba el órgano. Catalina, que no tuvo problemas para adaptarse a la corona portuguesa, acumuló un gran poder y autoridad, pues gozaba de la plena confianza de su marido. 

Muerte
Juan III murió en 1557. Lo sucedió su nieto de tres años, Sebastián I, hijo de Juan Manuel y Juana de Austria. También era nieto del emperador Carlos. En esa época, todos los hijos de Juan y Catalina habían muerto. Sebastián era un niño débil, pues era resultado de generaciones de matrimonios endogámicos. Al ser un niño, la regencia recae en su abuela, la reina Catalina. En 1562 cede la regencia a su cuñado, el cardenal Enrique, quien llegaría a convertirse en rey tras la muerte de Sebastián.

Siendo una época donde el parto era una de las principales causas de muerte, Catalina vivió hasta los 71 años. Murió en Lisboa el 12 de febrero de 1578.




Fuente:

Labrador Arroyo, Félix. (2013). La organización de la Casa de Catalina de Austria, Reina de Portugal (1523-1526). Diciembre 12, 2017, de Universidad Rey Juan Carlos Sitio web: https://revistas.ucm.es/index.php/CHMO/article/viewFile/45839/43082

Cervera, César. (2016). La hija maltratada de Juana «La Loca», la Cenicienta de la Monarquía española. Diciembre 12, 2017, de ABC Sitio web: http://www.abc.es/historia/abci-hija-maltratada-juana-loca-cenicienta-monarquia-espanola-201601200342_noticia.html

Acitores, Aida. (2010). La reina olvidada. Diciembre 12, 2017, de Diario palentino Sitio web: http://www.diariopalentino.es/noticia.cfm/Provincia/20100717/reina/olvidada/DC4FBDDC-B028-48C6-721563E14D286D5F

http://www.museosenfemenino.es/museo_prado/mujeres_poder/catalina-de-austria-esposa-de-juan-iii-de-portugal


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