jueves, 29 de septiembre de 2016

Orgullo y Prejuicio: los Bennet


Editorial RBA, este es el libro que tengo yo.

Si preguntaran cual es mi novela favorita, no sabría responder, pues cada una de las que he leído me han deleitado en distinta forma. Pero una de las que más he disfrutado, sin duda, es Orgullo y Prejuicio de Jane Austen.


Al inicio de la novela se describe el entorno familiar de la protagonista, Elizabeth Bennet. Los Bennet no son personas de vida opulenta, pero tampoco se mueren de hambre. Tienen criados y asisten a bailes. El padre de las chicas, el señor Bennet, es un caballero inglés con una finca en Hertfordshire. Es afable, inteligente, perspicaz y sarcástico. Estas características pueden observarse en Elizabeth, su hija predilecta. El señor Bennet es mejor persona que su esposa, pero si algo tienen en común, es que su desempeño como padres podría considerarse deficiente. Siente indiferencia por su mujer y sus hijas menores. En una conversación entre Elizabeth y lady Catherine de Bourgh, la joven da a entender que su padre jamás les proporciono una institutriz ni permitió que las jóvenes fueran a Londres a estudiar.  


El señor y la señora Bennet (Orgullo y Prejuicio 2005)


La señora Bennet es una mujer quejumbrosa, maleducada e impertinente. Dado el favoritismo que manifiesta por su hija menor, Lydia, se puede suponer que la señora Bennet era igual en su juventud. En un capítulo llega a decir que de joven fue aficionada a los oficiales. La principal preocupación de la señora Bennet es que sus hijas obtengan un matrimonio provechoso, sin importarle la felicidad de las chicas. Esta mujer representa el pensamiento que se tenía en el siglo XIX acerca de las solteras sin fortuna. Su única solución a la pobreza era el matrimonio, sin importar cuales fuesen las cualidades y defectos del marido. Si alguien recuerda la novela de La Edad de la Inocencia, se habrán dado cuenta de que las damas de alta clase preferían que Madame Olenska se quedara con su déspota marido a que deambulara por el mundo como mujer sola y sin estabilidad económica.




La mayor de las hermanas es Jane Bennet. Ella es considerada la más hermosa. No es tan inteligente como Elizabeth, pero posee prudencia y discreción. Además de ser bonita, es amable e ingenua, probablemente demasiado, pues no es capaz de pensar mal de los demás. La relación con sus hermanas menores es cordial, pero es especialmente cercana a Elizabeth, pese a la gran diferencia de caracteres. Se enamora de Bingley, quien tiene una personalidad muy similar a la de ella. 


Tal vez yo sea distraída, pero en ninguna parte del libro se menciona que Jane Bennet fuese rubia. Y en casi todas las adaptaciones sobre Orgullo y Prejuicio, la mayor de las Bennet es interpretada por una actriz rubia. Bueno, pues esto no es por mero capricho de los productores, sino que se basan en los cánones de belleza del siglo XIX.

Mucho se ha comentado acerca del aspecto de la actriz que interpretó a Jane en la miniserie de Orgullo y Prejuicio. Hubo quienes consideraron bastante fea a Susannah Harker para el papel. Pero eso pasa si lo vemos desde nuestra perspectiva del siglo XXI. Esta claro que en esa época las preferían rubias (hasta ahí, no hay diferencia con nuestro ideal de belleza actual).
Pero no es lo mismo esto:


A esto, que era lo apreciado en el siglo XIX:



En ese tiempo, un aspecto casi enfermizo era impresionante. Es, probablemente, uno de los ideales de belleza más extraños de la historia. Las mujeres buscaban una apariencia doliente, pero llena de virtud. Una tez tan pálida como la pureza que pretendían alcanzar. Así que podría decirse que Susannah Harker fue una elección acertada.




La segunda hija, Elizabeth Bennet, es completamente diferente a su hermana mayor. Ella no presenta ese aire de doncella frágil y tímida. En la miniserie es muy notorio el contraste entre ambas hermanas. La pálida y apacible Jane con una Elizabeth ocurrente y de mejillas sonrosadas. Elizabeth es independiente, mordaz, observadora y risueña. Pero su mayor defecto es el prejuicio. Tal como dice en el libro, las hermanas (incluida Elizabeth) no recibieron una educación esmerada, pero ella demuestra mayor intelecto que las damas de alta sociedad que intervienen en la trama.

Ella desafía las normas de la época y no pretende ser lo que todos esperan que sea. A lo largo de la novela demuestra vitalidad e intrepidez. Un ejemplo de ello es cuando escandaliza a dos hermanas Bingley por haber caminado unas pocas millas. Podría decirse que el personaje de Elizabeth "Lizzy", es un reflejo de la personalidad de la autora. El mismo caso de Louisa May Alcott con respecto a Jo March.




La tercera de las Bennet me parece, en cierta forma, un misterio. Mary Bennet podría tener 18 o 19 años. Es una muchacha seria y apegada al estudio. Se da a entender que es la menos bella, sin que se le adjudique el adjetivo de fea. Aunque parece ser la más inteligente, en realidad no lo es. En la misma novela se aclara que por más que se esfuerza, no es muy brillante. No demuestra mucho carisma ni tacto. Seguramente es más lista que sus dos hermanas menores, pero es opacada (y por mucho) por las dos mayores. De hecho, Jane Austen la describe como una chica pedante. Algunos pensaran que habría sido la mujer perfecta para el señor Collins, con quien Mary hubiera estado dispuesta a casarse. En un baile intenta demostrar su talento para el canto, pero lo hace tan mal que avergüenza a Elizabeth. Mary suele ser representada por actrices poco agraciadas, en la película del 2005 la actriz que eligieron para su personaje resultó una muchacha bonita.




Las menores de la familia son Kitty y Lydia Bennet. Ambas demuestran una afinidad similar a la que hay entre Lizzy y Jane. Lydia es la menor, con apenas 15 años. Kitty demuestra poco carácter. Su personalidad es llana, pues siempre sigue los pasos de su hermana menor. En el libro no se dice nada acerca de su aspecto físico, solamente que es muy parecida a Lydia. Se puede asumir que ambas son hermosas, pero más que nada tienen frescura y encanto juvenil. Son como dos adolescentes de las que abundan en nuestro tiempo: ociosas, superficiales, discuten por banalidades, compartes chismes, hablan de hombres y se preocupan mucho por la ropa y las fiestas. Kitty es intrascendente en la historia. Al final, termina moderando su carácter holgazán e irritable. En cambio Lydia si hace algo trascendente para la trama: escapa con Wickham. Darcy busca a Wickham y le ofrece dinero a cambio de casarse con Lydia, para que así ella no quede deshonrada.

La actitud de Lydia podría definirse en una sola palabra: desfachatez. Cuando regresa, ahora como señora de Wickham, demuestra tal alegría como si lo que hubiera hecho fuese una gracia. Ni siquiera parece importarle que Darcy haya tenido que sobornar a Wickham para que se casara con ella. Peor aun me parece la reacción de su madre que, en vez de darse cuenta de su error como madre, aplaude las acciones de su hija favorita.

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