jueves, 29 de septiembre de 2016

Las Kunoichi



Estas mujeres eran las equivalentes a los hombres llamados Ninjas. Eran una mezcla de guerreras y espías que, además de luchar y utilizar armas y venenos, les enseñaban como sacar provecho a sus encantos de mujer en contra del enemigo. Eran utilizadas a menudo para que se infiltraran en territorio enemigo, con el fin de que llegara con alguno de sus jefes y lo eliminara o le sacara información. Eran muy eficaces al momento de eliminar a un soldado, por ejemplo, ya que no levantaban sospechas de peligro. La mujer fue discriminada en distintos ámbitos y Japón no fue una excepción. Pero aún así, los japoneses reconocían a tan extraordinarias guerreras que se hacían llamar: Kunoichi. 


Las kunoichi se especializaban en seducir a altos mandos y jerarcas enemigos, a los cuales sometían o asesinaban en momentos de descuido. Utilizaban afrodisíacos y estrategias para minar la voluntad de cualquier hombre, provocando celos y enfrentamientos entre los miembros del clan enemigo. Fueron instruidas en el arte de la guerra, la cual incluía el el taijutsu, kenjutsu y ninjutsu.

Sus misiones no se desarrollaban únicamente en la oscuridad y el silencio. Tras una inofensiva doncella del Japón medieval podía esconderse una implacable asesina. Sus armas, como las de todos los ninjas, estaban más bien determinadas por las circunstancias: un palillo para sujetar el cabello podía convertirse en una aguja arrojadiza; un simple abanico podía esconder en su interior filosas hojas de metal y servirles como arma. Su virtud era la sorpresa: la capacidad de sorprender con habilidades de asesina y con armas improvisadas.




Aunque las kunoichi, como todos los ninja, no tenían un uniforme fijo, pues el disfraz y el engaño son parte esencial del ninjutsu, muchas veces se distinguieron por la utilización de trajes ajustados en tonos lila. Lo ceñido de éstos no era capricho: la exhibición del cuerpo era un recurso útil para distraer adversarios de combate, especialmente si éstos eran hombres. La distracción les permitía ganar segundos que eran determinantes de vida o muerte.

El entrenamiento de las kunoichi era diferente del de los ninja masculinos. Su entrenamiento se centraba más en saber disfrazarse, en venenos, y en usar su género como una ventaja. Se entrenaban en combate cuerpo a cuerpo y este conocimiento les servía cuando eran capturadas. Entre sus disfraces estaban los de geisha, prostitutas, adivinas, sirvientas, etc. lo cual les permitía acercarse mucho al enemigo.

En la actualidad hay gran cantidad de mujeres que practican ninjutsu. En las escuelas más tradicionales, la vestimenta de las mujeres es idéntica a la de los hombres, salvo por dos detalles: en algunos casos, el shinobi-gi que utilizan es lila, aunque el negro también está muy difundido. Pero es común a todas las escuelas que, durante el paso de los grados kyu previos al cinturón negro, las mujeres usen un cinturón rojo, mientras que los hombres utilizan uno verde. 




Fuentes:
http://www.bujinkankunoichi.com/

http://www.bujinkanhuelva.com/

http://www.periodismo.uchile.cl/

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