miércoles, 28 de septiembre de 2016

Flores en el Ático de V.C. Andrews (reseña)

Es muy propio el atribuir a la esperanza el color amarillo, como el sol que raras veces veíamos. Y al ponerme a copiar del viejo diario que escribí durante tanto tiempo para estimular la memoria, me viene a la mente un título, como fruto de la inspiración: Abre la ventana y ponte al sol. Y, sin embargo, dudo en asignársela a mi historia, porque pienso que somos algo más que flores en el ático.
Fragmento de prólogo.


Novela escrita por V. C. Andrews y publicada en 1979. Es el primer libro de la saga Dollanganger, y al cual le siguen los títulos Pétalos al viento, Si hubiera espinas, Semillas del ayer y Jardín Sombrío. Es narrada en primera persona por Catherine Dollanganger. Nos habla acerca de la vida de cuatro hermanos inocentes que son aislados del mundo por personas dominadas por la perfidia.


Esta reseña puede contener algún spoiler, sin embargo, tratare de ocultarlos
Esta novela me la recomendó una maestra de secundaria. La historia es sobrecogedora, cruda y entrañable a la vez. Son dos niños en el umbral de la pubertad, cuyos hermanos menores ven como su ambiente pastoril propio de la infancia es perturbado por las problemáticas de los adultos. En un principio, Cathy (la narradora) nos narra un panorama muy diferente al que imaginamos luego de leer una sinopsis acerca de cuatro niños encerrados. Los Dollanganger parecen tener una vida perfecta. Todos son guapos, con un cabello rubio y piel de porcelana que admiran en todo el vecindario. Son unos auténticos muñecos de Dresde. El comienzo puede llegar a enfadar un poco, pues de verdad parece demasiado perfecta la vida de Cathy. Ella es una niña consentida de 12 años. Los gemelos de 5 años, Cory y Carrie, son polos opuestos en cuanto a personalidad. Cory es introvertido mientras que Carrie es extrovertida y testadura. Christopher es el mayor. Tenía 14 años cuando su padre murió. Ama a sus padres, pero es especialmente cercano a su madre. Es leal y desinteresado, dispuesto a todo con tal de que sus hermanos no sufran. 

La madre de estos niños, Corrine, es una mujer hermosa y rubia como el resto de la familia. La verdad es que es vanidosa y de carácter inestable. Hasta aquí, el que más simpatiza es el padre, Christopher. Aunque nos parezca que Catherine y su madre creen que con su belleza tendrán al mundo a sus pies, esta vida tan armoniosa que describe la autora sirve para que nos demos cuenta del giro tan drástico que tuvo la vida de Catherine y sus hermanos. El cuento de hadas de repente se transforma en una pesadilla. 

Los personajes están bien desarrollados, algunos muy complejos. Corrine y Olivia, la abuela, intrigan bastante. El dolor que experimentan los personajes es muy realista. Se podría decir que un libro polémico, debido a un tema que aún es tabú en nuestra sociedad.



Debido a los años de convivencia en el ático, sin conocer a ningún otro joven, Chris y Cathy desarrollan un amor incestuoso

El final de la novela es triste. Tal como escribe V.C. Andrews en su libro, no hay peor odio que el que surge del amor traicionado. Si pudiera calificar este libro, le daría un 9 de 10. Se los recomiendo bastante. Con respecto a la secuela, hablare de ella en otro post.

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