lunes, 7 de marzo de 2016

María de Austria, reina de Hungría

Reina de Hungría y de Bohemia 


Nacimiento e infancia
Nació en Bruselas el 15 de septiembre de 1505. Fue la penúltima hija de Felipe de Austria y la reina Juana de Castilla. María no conoció a sus padres, ya que, a sus cuatro meses de edad, ellos viajaron a Castilla tras la muerte de la reina Isabel (abuela materna de María). Ninguno de los dos volvió, pues su padre falleció en septiembre de 1506 y su madre fue recluida en Tordesillas.

La joven archiduquesa de Austria e infanta de Castilla se quedó en Malinas. Su abuelo paterno, el emperador Maximiliano, nombro como tutor de sus nietos a su hija, Margarita de Austria. María estimaba mucho a su tía Margarita, pues ella fue la única madre que conoció. En Malinas permanecieron tres de sus hermanos: Carlos, Leonor e Isabel. Fernando y Catalina vivían en España. 

Su infancia estuvo rodeada por el lujo de la corte de Borgoña. Allí compartió tutores con sus hermanos obteniendo clases en Malinas de los españoles Juan de Achiata y Luis de Vaca, maestros de Carlos. Recibió la gran influencia de su tía Margarita de Austria, en su entorno pudo disfrutar de la música del coro de Borgoña, así como la antigua biblioteca. Se rodeó de los tesoros que coleccionaba Margarita, de los diseños de arquitectos y escultores que trabajaban en su monumento y de las conversaciones de eruditos y artistas. Adquirió gusto por la música, las artes y las ceremonias. Sabemos por las cuentas de pago, que Hendrik Bredeniers, el organista de la capilla archiducal, dio clases de música a ella y sus dos hermanos en Malinas. Aprendió a usar la aguja de coser y a hacer encaje teniendo como maestra a su tía, que aprendió estos conocimientos en Francia, España y Flandes.

A los diez años fue trasladada a Austria, donde demostró interés por las manifestaciones artísticas, especialmente la pintura. Tuvo contacto con las ideas de Erasmo de Rotterdam, quien fue su preceptor por un tiempo. Tenía gran afición por la caza (la cual practicaba con su abuelo Maximiliano) y equitación. Era capaz de expresarse con fluidez en francés, italiano, español, alemán, húngaro, griego y latín. Lo más notable de esta princesa fue su alto sentido del deber. María conoció personalmente a Lutero. Bohemia fue hogar de varios reformadores religiosos, enlazados con el movimiento humanista de la primera mitad del siglo XV. María aceptaba los debates en su corte. Aunque llegó a ser acusada de simpatía con el luteranismo, no hay evidencia de que tuviera la idea de abandonar el catolicismo. En 1526 Lutero le dedicó la versión que había realizado de los cuatro salmos.

Apariencia y personalidad
Su notable carácter y brillante astucia acabaron por hacerla en una de las figuras más poderosas de su época. Fue nombrada gobernadora de Países Bajos debido a su gran genio político. Su hermano, el emperador Carlos, siempre vio en ella una hábil consejera. Se sabe que, en 1516, el embajador veneciano Gasparo Contarini visitó la corte. El embajador quedo impresionado con la inteligencia de la princesa. María fue descrita como una mujer viril, valiente, inteligente y enérgica. Cuando María contaba con veintidós años, un embajador en la corte húngara describió a la reina como una mujer de corta estatura, cara larga y estrecha, ojos negros y el labio grueso de los Habsburgo. No era considerada muy femenina ni poseedora del encanto de Borgoña que habían tenido su abuela paterna, María de Borgoña, y su tía Margarita. Podía ser la menos agraciada entre sus hermanas, pero sin duda era la más inteligente.


Reina de Hungría y Bohemia
El emperador Maximiliano decide utilizar a su nieta en beneficio de los intereses de la dinastía Habsburgo. Las negociaciones comenzaron cuando ella tenía diez años. El compromiso se vio reforzado tras el matrimonio de Fernando de Austria con Ana de Hungría. En 1522, María contrajo matrimonio con el heredero de las coronas de Hungría y Bohemia, el futuro Luis II. Luis y María estuvieron enamorados, a pesar de que su vida conyugal estuvo marcada por las tensiones del reino. Al principio, María no tuvo mucha influencia debido a su juventud, además de que existía cierto recelo por parte de la nobleza húngara. 

Luis II


Además de las numerosas intrigas políticas que sucedían en el interior, se veían amenazados por la presencia de los ejércitos de Solimán el Magnifico, el cual se encontraba a 300 kilómetros de la capital húngara. Cuatro años después de haber contraído matrimonio, María quedó viuda tras la batalla de Mohacs (el 29 de agosto de 1526), que dio como resultado la victoria del Imperio Otomano. Dado que no habían quedado descendientes de su unión con Luis II, hizo todo lo posible para lograr que su hermano Fernando fuera proclamado como rey de Hungría y Bohemia.

Gobernadora de los Países Bajos




Tras quedar viuda, María estuvo dispuesta a poner su vida al servicio del emperador Carlos. A pesar de que su fuerte orgullo dinástico la llevó a servir a su familia, impuso su voluntad al rechazar su compromiso con Jacobo de Escocia o la petición de Fernando de quedarse como regente en Hungría. La imagen pública de María se transformo tras la muerte de su marido. A partir de ese momento, en los retratos es representada como una viuda severa y austera.

Al morir la archiduquesa Margarita en 1530, la regencia de los Países Bajos quedo vacante. El 3 de enero de 1531, el emperador Carlos V le pidió a María que ocupara el cargo de gobernadora de los Países Bajos. La reina viuda no deseaba ocupar tal puesto, pero es probable que lo aceptara con la intención de librarse de un posible matrimonio.

María de Hungría se reunió con Carlos V en la ciudad de Lovaina el 4 de marzo de 1531, con el fin de recibir de su hermano las últimas instrucciones para desempeñar su nuevo cargo. Además, María tuvo que asumir la tutela de sus dos sobrinas: Dorothea y Christina de Dinamarca. La madre de ambas, Isabel de Austria, había muerto en 1526. 

María estimaba mucho a sus sobrinas. Llego a enfrentarse al emperador cuando se concertó el matrimonio de Christina con el duque de Milán, pues opinaba que su sobrina era demasiado joven. Consiguió retrasar la boda, pero el matrimonio no duraría demasiado. La gobernadora participó activamente en las negociaciones matrimoniales que se llevaron a cabo con Federico del Palatinado para concertar el matrimonio de su otra sobrina, Dorothea. Cuando Christina vuelve a la corte de su tía como viuda del duque de Milán, el emperador encomendó a María la tarea de negociar un matrimonio entre Christina y el rey Enrique VIII de Inglaterra. Nuevamente estuvo en contra de los designios del emperador, pero las negociaciones tuvieron que terminar cuando el rey de Inglaterra fue excomulgado. 

En Hungría, María había aprendido el arte de la negociación y durante sus años como gobernadora de los Países Bajos demostraría ser astuta, sembrando espías en las cortes europeas. Trabajaría junto con su hermana Leonor, casada en esos momentos con Francisco I de Francia, aprovechando el parentesco para tratar la paz entre Carlos y el rey francés, logrando, a partir de 1532, establecer un canal de comunicaciones entre las cortes de Francia y los Países Bajos que sería fundamental para pactar futuras treguas. Logró establecer relaciones diplomáticas y comerciales entre los Países Bajos e Inglaterra, a pesar de la enemistad entre Carlos V y Enrique VIII. 

Durante estos años, María se convirtió en uno de los más importantes consejeros de Carlos V, prueba de ello se encuentra en la numerosa correspondencia que intercambiaron. Se puede observar en estas cartas que María siempre expresó sus opiniones, aunque éstas fueran contrarias a los dictados del emperador. Además de intervenir en los asuntos del Imperio, tuvo que hacer frente durante su mandato a importantes convulsiones en el interior, como fue la sublevación de Gante de 1539, la cual estuvo motivada por los impuestos de ese año. 

La labor más importante que ejerció al servicio de su dinastía fue cuando actuó como mediadora en los conflictos entre sus hermanos, el emperador Carlos y Fernando. Ella era consciente de que ambas ramas de los Austrias eran necesarias para conservar la hegemonía política en Europa, por lo que intentó mantener concordia entre sus hermanos y sus sobrinos, Felipe y Maximiliano. Aunque no pudo evitar el distanciamiento de sus hermanos, si evito la ruptura definitiva que hubiera traído una crisis al Imperio. En septiembre de 1555, Felipe de Austria llega a Países Bajos para hacerse cargo del gobierno, con lo cual terminó la regencia de María.


Últimos años y muerte
María acogió a su hermana Leonor cuando ésta quedo viuda en 1547. Cuando el emperador Carlos decidió abdicar en enero de 1556, sus dos hermanas lo acompañaron a su retiro en España. Se sabe que María no simpatizaba con su sobrino Felipe. Estuvo presente cuando Carlos V presentó su abdicación oficial en el palacio real de Bruselas el 25 de octubre de 1555. María abandonó Flandes para siempre, en compañía de su hermana Leonor y de Carlos V.

En España, Leonor y María buscaron alojarse en un palacio donde desarrollar una vida cortesana como dos notables viudas al estilo de Flandes. Escogieron residir en el palacio del duque del Infantado en Guadalajara e intentaron que la joven infanta María de Portugal se alojara con ellas. Ésta rehusó abandonar Portugal y ello sumado a la muerte de Leonor en 1558 truncó el proyecto de la que habría sido una corte femenina sin precedentes en España. Juana de Austria se mostró contrariada cuando recibió la noticia de la llegada de sus tías, pues no le gustaba la idea de que María y Leonor se instalaran en Valladolid junto a ella.

Tumba de María


María de Hungría disfrutó su retiro junto a su hermana. Tan sólo en una ocasión visitó a su hermano en Yuste y fue tras producirse la muerte de su hermana Leonor en febrero del año 1558. La muerte de Leonor afectó profundamente a María, motivo por el que prefirió retirarse a Cigales, en las proximidades de Valladolid. Poco tiempo después recibió una carta de su sobrino Felipe, quien le pedía que aceptara ocupar nuevamente su cargo como gobernadora de los Países Bajos. María aceptó la petición de su sobrino, pero no pudo cumplir su promesa, pues quedo muy afectada al recibir la noticia de la muerte de su hermano Carlos. María, reina de Hungría, murió el 18 de octubre de 1558.




Bibliografia
Cruz María Martínez Marín. (15 al 31-octubre-2013). V CONGRESO VIRTUAL SOBRE HISTORIA DE LAS MUJERES.. Revista Codice, ND, 23.

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