sábado, 21 de marzo de 2015

Serie Isabel (resumen de las tres temporadas)

Primera temporada



La serie comienza con la muerte de Enrique IV, el medio hermano de Isabel. La joven princesa de Asturias se prepara para ser proclamada reina de Castilla. Luego, inicia un largo soundtrack que nos traslada a su infancia en Arévalo, donde vive con su hermano menor Alfonso y su madre Isabel de Portugal. Al igual que Enrique IV, los infantes Alfonso e Isabel con hijos del difunto rey Juan, pero viven olvidados por su hermano mayor. Sin embargo, esto cambia cuando la esposa del rey Enrique queda embarazada tras siete años de intentos. El rey los convoca a la corte por influencia de su esposa, Juana de Portugal. La reina es hostil a los dos hermanos, pero Isabel, a pesar de su corta edad, no tarda en dar muestras de dignidad ante su cuñada. Con el tiempo, la salud mental de Isabel de Portugal comienza a desmoronarse, lo cual produce en la joven Isabel gran dolor y deseo de venganza.


Isabel, Juana de Avis y Juana la Beltraneja

El rey Enrique dice a sus hermanos menores que cuando nazca su hijo podrán volver con su madre. No obstante, cuando la reina da a luz una niña, Juana, la situación cambia y los infantes se ven obligados a permanecer en la corte. Los nobles del reino juran fidelidad a la hija de los reyes, pero uno de ellos, el marqués de Villena, expande el  rumor de que la niña es hija de la reina, pero no del rey. Se empieza a difundir el rumor de que el padre de la niña es Beltrán de la Cueva. La princesa pasara a la historia como Juana la Beltraneja.
Los reyes intentan concertar el matrimonio de la infanta Isabel con distintos pretendientes, pero la joven Isabel no esta dispuesta a casarse contra su voluntad. Debido a los rumores sobre la ilegitimidad de Juana, el rey nombra príncipe de Asturias a su hermano Alfonso, pero ni así cesan los conflictos por la sucesión.


Isabel y Enrique IV en los Pactos de Guisando

La muerte de Alfonso produce un giro en la vida de Isabel, pues ahora los nobles brindan su apoyo a Isabel como pretendiente al trono de Castilla. Los partidarios de la infanta reconocen a Enrique IV como rey de Castilla con la condición de que reconozca a su hermana Isabel como princesa de Asturias y heredera al trono en lugar de su hija Juana. 


Bautizo de Isabel de Aragón

Mientras tanto, en el reino de Aragón, el rey Juan II desea una alianza con Castilla que lo libre de la amenaza que representa el reino de Francia. Sin embargo, dado que Fernando e Isabel son primos, requieren una bula papal. La princesa Isabel consigue casarse con Fernando de Aragón, un hombre con no menos astucia y carácter que su esposa. Esta temporada narra las dificultades que Isabel tuvo que enfrentar para llegar al trono. 

Segunda temporada



La segunda temporada escenifica la guerra entre los partidarios de Isabel y los de Juana la Beltraneja. Una vez que Isabel derrota a su sobrina, queda finalmente asentada como legitima reina de Castilla. Aun así, los reyes de Castilla todavía tienen que conseguir ganarse la simpatía de los nobles. Isabel da rienda a sus objetivos primordiales como reina, entre ellos la Guerra de Granada y la expulsión de los judíos. Además, muestra interés en el proyecto de un intrépido explorador llamado Cristóbal Colón. Al morir Alfonso de Portugal, el esposo de la Beltraneja, su hijo Juan asciende al trono portugués y concreta un compromiso entre su hijo y la primogénita de Isabel y Fernando. 


Juana la Beltraneja ingresando al convento tras ser derrotada por su tía Isabel la Católica

Isabel, hija de los reyes castellanos, se casa con el príncipe Alfonso, de quien se enamora profundamente. Dado que Juan de Aragón es un niño enfermizo, Juan II de Portugal mantiene la esperanza de que el hermano de su nuera muera y así su hijo Alfonso pueda reinar en Castilla y Aragón junto a la joven Isabel. Desafortunadamente, parece ser que la desgracia estará siempre presente en la vida de Isabel de Aragón, pues a los pocos meses muere su joven y amado esposo. 


Isabel de Aragón luego de enviudar

Isabel y Fernando establecen la Inquisición poniendo al frente a Tomás de Torquemada, y persiguen duramente a los judíos. La trama del Reino Nazarí cobra importancia. Los reyes de Castilla y Aragón quieren "reconquistar" Granada y extender la Cristiandad. Para ello, los Reyes Católicos aprovechan la oportunidad que ofrecen las luchas internas en el reino nazarí. La serie muestra la historia de amor entre el emir Muley Hacén y la cristiana Isabel de Solís, cuyo matrimonio despierta la hostilidad de los moros. La sultana Aixa esta consumida de celos por la esposa que ha tomado su marido, peor es su ira cuando Muley Hacén deshereda a Boabdil, el hijo que tuvo con Aixa, y nombra heredero al hijo de Isabel de Solís, quien ahora es conocida como Zoraida. En la serie, Boabdil es mostrado como un hombre de letras. Apoyado por su madre, se subleva contra su padre y accede al trono. Los Reyes Católicos capturan a Boabdil, a quien le ofrecen ayuda para derrotar a Muley y a su tío El Zagal, a cambio de que les entregue Granada una vez que sea emir.


La rendición de Granada

Boabdil cree poder resistir al ataque de los castellanos, pero la batalla esta dejando una situación de miseria en la ciudad de Granada. Por fin, el joven emir decide rendirse y afrontar su destino como último rey moro que entregara el reino a los cristianos. Ahora tendrá que enfrentarse a su propia madre, Aixa, quien prefiere destruir la Alhambra antes que entregar la ciudad. Pero la esposa de Boabdil avisa a su marido acerca del plan de Aixa, pues teme que las acciones de Aixa pongan en peligro a su hijo, quien es rehén de los Reyes Católicos. Muy a su pesar, Boabdil entrega la ciudad. Antes de partir, contempla la Alhambra por última vez y llora, escuchando de Aixa la frase: "Llorad como una mujer lo que no supisteis defender como un hombre".


Tercera temporada
Al inicio de la temporada, nos parecerá que Isabel y Fernando han conseguido todo lo que deseaban, pero llegara un punto de la historia en la que serán golpeados no solo como reyes, sino también como padres. Ha comenzado la etapa más dura en la vida de Isabel. Las guerras y conflictos que ha enfrentado la reina a lo largo de su reinado no son nada en comparación con el dolor que están a punto de padecer los Reyes Católicos. 


Han conquistado Granada y Colón ha vuelto de Las Indias. Isabel y Fernando quieren demostrar su poder ante toda Europa y aislar a Francia. Los reyes han forjando alianzas matrimoniales en las cuales sus hijos serán la moneda de cambio. Están convencidos de que sentar a sus descendientes en los tronos más importantes de Europa acrecentara su poderío, de que esos cinco hijos de reyes han nacido para gobernar. Con el tiempo, Isabel y Fernando se darán cuenta de dichas alianzas solo traerán infelicidad al reino y a sus hijos. 


Juan de Aragón muere a pocos meses de su boda con Margarita de Austria, a quien deja desconsolada y con un hijo en el vientre. Sin embargo, el hijo póstumo de Juan nace muerto. Ya sin heredero varón, Isabel y Fernando mandan a llamar a su primogénita, Isabel, la reina consorte de Portugal. La joven Isabel esta esperando un hijo de Manuel I de Portugal. En un principio, la primogénita de los Reyes Católicos deseaba ingresar al convento. A pesar de que Isabel la Católica se negó a casarse por obligación, ella y Fernando insisten en que su hija se case con Manuel. Cuando la joven Isabel muere en el parto, los reyes vuelven a sentir la apuñalada en el corazón. ¿Como se sentirían los Reyes Católicos al darse cuenta de que su primogénita no hubiera muerto si le hubiesen permitido ingresar al convento?


Pero no todo parece perdido. Los Reyes Católicos tienen a Miguel de la Paz, el hijo de Isabel y Manuel. Su nieto es muy importante, pues en años venideros será rey de tres reinos: Castilla, Aragón y Portugal. Pero al primer año de vida, el nieto de Isabel y Fernando muere, desquebrajando la esperanza de alejar a Felipe (el esposo de Juana) del trono castellano. 

Isabel en su lecho de muerte

La siguiente pena que han de soportar los soberanos será más lenta y dolorosa. Cuando su hija Juana comienza a dar muestras de enajenamiento, Isabel de Castilla ve revividos los recuerdos de su madre, Isabel de Portugal, la cual padecía de sus facultades mentales. Sin embargo, Juana la Loca demuestra tener buena salubridad, pues no muere joven como sus hermanos. Isabel y Fernando sienten pesar por el hecho de legar el reino que con tanto esmero han forjado a una loca y a un yerno ambicioso. 

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