domingo, 21 de diciembre de 2014

¿Enrique VIII estaba obsesionado con tener un hijo?



Enrique VIII ha sido catalogado como un monarca ansioso por mantener segura la sucesión. Muchos de sus actos lo demuestran, en cambio otros hacen dudar acerca de esta supuesta obsesión. Cuando Enrique VII comprometió a sus dos hijos con la infanta Catalina de Aragón, lo hacia consciente de que la princesa castellano-aragonesa tenía un impecable linaje real y que provenía de una familia fértil. 
Pero algo que he llegado a pensar, es que Enrique no escogía a sus esposas precisamente por su aptitud para la concepción. 

1. Ana Bolena y Jane Seymour
Yo soy partidaria de la teoría que afirma que Ana nació en 1507. Pero, en este caso, nos vamos a basar en que nació en 1501. Cuando el rey se enamora de Ana, ella tiene veinticinco años, que en la época eran muchos para seguir siendo soltera. Sin embargo, aun se consideraba una edad apta para concebir.


Al momento de la boda, Ana ya tendría más de treinta años, casi la misma edad que tenía Catalina cuando parió a su último hijo. Ya se acercaba a la mediana edad, pero eso no impidió que Enrique la desposara. Por otro, si suponemos que Ana nació en 1507, ella tendría veintinueve años, solo dos años más que Jane Seymour, la mujer que la reemplazo. No podría decirse que Enrique se deshizo de Ana por el fracaso de ella en alumbrar un hijo.



2. Ana de Cleves, la nieta del "Babymaker"
El abuelo paterno de Ana, Juan II de Cleves, era conocido como el "Babymaker", ya que tuvo sesenta y tres hijos ilegítimos, sin contar a los tres que tuvo con su esposa. Si Enrique hubiera estado muy obsesionado con tener un hijo, no se habría librado de una mujer con linaje tan fértil. Como anteriormente mencione, Enrique VII había vivido la Guerra de las Dos Rosas y sabía que en cualquier momento podía surgir un aspirante al trono que se propusiera a echar a los Tudor del trono. No por nada casó a sus hijos con una princesa de sangre real (Catalina tenía una fuerte dosis de sangre Plantagenet, más que los mismos Tudor), para asegurar la posición del heredero. Pero a Enrique no le importo repudiar a dos princesas, aun cuando tenía posibilidades de tener un hijo con Ana de Cleves. 


3. Catalina Howard
Hay un debate acerca de su fecha de nacimiento, pero lo seguro es que no tenía más de veinte años. Era hermosa, joven y procedente de una familia fértil. Pero Enrique ordenó su ejecución, siendo Catalina una mujer aparentemente fecunda. Sin mencionar que los Howard eran una familia fértil. 


4. Catalina Parr
Ella era sin duda la mujer menos indicada para dar a luz un príncipe. Se ha dicho que Enrique contrajo nupcias con una mujer de treinta años porque solo deseaba una compañera para su vejez. Aunque esto huele más bien a resignación, un rey verdaderamente preocupado por la falta de otro hijo hubiera seguido intentando concebir un duque de York. Tenía el ejemplo de su propio suegro, Fernando de Aragón, que a sus cincuenta y siete años tuvo un hijo que murió a las pocas horas. Luis XII, con más de cincuenta años, se casó con la joven hermana de Enrique VIII para intentar concebir un hijo que apartara a su primo Francisco de Angulema del trono francés. 


Como conclusión, pienso que Enrique era más un hombre que anteponía sus propios caprichos. Tras su muerte dejo a tres hijos de distintas madres y creencias religiosas, provocando un ambiente complicado entre la familia real. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario


Entradas relacionadas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...