jueves, 9 de octubre de 2014

Isabel la Católica, ¿En verdad merece ser beatificada?

La causa de beatificación de la reina Isabel I de Castilla se inició en 1958 en la Archidiócesis de Valladolid, en España. Esto puede causar perplejidad en quienes han estudiado los aspectos más negativos de la vida de esta soberana. La causa por la cual se quiere beatificar a Isabel es por su vida de fe, su compromiso con Dios, su austeridad, su afán evangelizador y su lucha por los derechos del prójimo. 



No digo que haya sido una mala reina. Fue una mujer formidable que no tuvo miedo a traspasar todos los obstáculos y los limites impuestos sobre su sexo. Reorganizo el sistema de gobierno, realizó reformas en favor de la economía y la seguridad social. Y, lo más conocido para todos, apoyó el viaje de Colón. No obstante, la personalidad de Isabel es contradictoria. Ella se rebeló contra las normas de la sociedad, desafió a su hermano (el rey Enrique IV) y se casó con Fernando de Aragón sin esperar la bula papal. Pero, años después, no permitió que su primogénita decidiera su propio destino tras enviudar. 


Pero lo más reprobable con respecto a Isabel, viendolo desde nuestra perspectiva del siglo XXI, fueron las acciones que cometió en nombre de la religión. La Inquisición no era algo nuevo para cuando los Reyes Católicos llegaron al trono. Ellos la instauraron en España, por consejo de Tomás de Torquemada. Llevo a cabo una unificación religiosa, obligando a los judíos a convertirse bajo pena de muerte o expulsión. Para el mundo católico del siglo XV, aquello era cumplir la voluntad de Dios. Para nosotros significa una fuerte intolerancia religiosa. La Iglesia de su tiempo habría tenido muchas razones para beatificarla, más no en la actual.

Isabel no era precisamente una mujer inofensiva. Durante su juventud, fue partícipe en varias intrigas políticas. El asunto de su sobrina, Juana la Beltraneja, también da mucho que pensar. Según los partidarios de Isabel, Enrique IV no dejó testamento. Sin embargo, hay un testigo llamado Lorenzo Galíndez, que sostiene que él huyó con el testamento a Portugal y que, en los últimos días de vida de Isabel, el rey Fernando se encargó de quemarlo. 

2 comentarios:

  1. Hola!!!!!!!
    Comparto tu opinion, pero creo que ella por ningun motivo deberia ser beatificada permitio que se cometieran atrocidades en contra de nuestros antepasados a quienes veian como salvajes los torturaron, violaron, empalaron y podria seguir mencionando mas y todo eso bajo la excusa de hacer la obra de Dios y a los religiosos que se oponian a la masacre los sacaban de sus ordenes no se que tan "Catolica" es Doña Chabela :)
    Gracias un abrazo

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  2. Así es, como reina y madre pudo haber sido muy buena, pero como cristiana dejaba mucho que desear

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