jueves, 2 de mayo de 2013

El nacimiento de la princesa Elizabeth Tudor (Parte 2)


Hatfield, la casa de la princesa Elizabeth


En este aspecto, la reina Ana no se preocupaba en absoluto de su bebé en el sentido moderno, ya que se creía adecuado al rango de una princesa que tuviera su propia casa. Esto hace que la relación de la reina Ana con su hija pequeña sea particularmente dificil de establecer durante los pocos años que vivió para gozarla. Sabemos que la princesa Elizabeth había sido puesta al cuidado de lady Bryan, fue destetada a la edad de trece meses. Pero la orden provenía del rey, y la formalidad de su lenguaje —"con el asentimiento de su alteza la reina"— ejemplifica un modo de vida en que el ceremonial que acentuaba el rango de un niño era primordial. 

Enrique y Ana eran padres distantes, igual que muchas familias reales. Pero esto no significa que no amaran a su hija. Ana iba frecuentemente a Hatfield House y recibía informes acerca de su hija. Ella elegía la ropa de su hija. El sastre personal de la princesa se llamaba William Loke. Ana ordenaba que se le confeccionaran a la princesa vestidos de damasco, raso y satén verde. 




María Tudor, la hermanastra ilegítima de Elizabeth


El heraldo real remarcó el cambio de su condición de la hija primogénita del rey cuando proclamó a la recién nacida princesa Elizabeth como primera hija "legítima" del monarca. De inmediato, María fue la perdedora por el nacimiento de un bebé sano de la nueva esposa del rey. 

Si bien la disolución formal del matrimonio de sus padres en Dunstable, en mayo de 1533, había vuelto a María teóricamente ilegítima, hasta ese momento no se había tomado ninguna medida para remarcar el hecho.

Fue en noviembre de 1533 que la casa de María bajo la tutela de la condesa de Salisbury —la de una princesa real— fue disuelta y ella trasladada a la casa de la princesa Elizabeth, respecto de la cual era oficialmente inferior. 
Estaba también la desconcertante cuestión de la actitud del rey Enrique hacia su hija. Sin duda, en el momento del divorcio de 1533 aún le tenía mucho cariño; era un hombre afectuoso, muy amante de sus hijos —en tanto no se interpusieran en su camino— y la princesa María había sido en la infancia una niñita encantadora, sumisa y cariñosa, su "perla", como una vez la describió Enrique. 

Así como los derechos de María al trono no podían ser descartados a la ligera antes del nacimiento de Elizabeth, tampoco podía suponerse que el amor del rey por ella hubiese muerto junto con el amor por la madre. En octubre de 1532 hubo un grato encuentro entre padre e hija en el campo que se ha sugerido que no fue mera coincidencia. El rey no dijo mucho, salvo preguntarle a María cómo estaba, y asegurarle que en adelante la visitaría con mayor frecuencia. En cuanto a la relación de María con su madre, el rey no se mostraba resueltamente duro. Catalina y María podían escribirse mutuamente y en junio de 1533, cuando María enfermó, el rey permitió que el médico y el boticario de la reina Catalina la atendieran.
La nueva "lady María", que había usado el título de princesa desde que tenía uso de razón, fue humillada. Además, se le exigía que presentara sus respetos a su hermanastra Elizabeth: oficialmente una princesa real pero para ella no más que la hija de la odiada concubina. La salud de María se resintió. Ya no tenía su casa independiente sino que vivía en la estela de Elizabeth. Era particularmente intolerable tener que "mudarse y seguir a la BASTARDA", informó Chapuys, cuando la princesa María estaba indispuesta; eso lo hacía peor.



Los servidores de María, como los de su madre, estaban indignados con la relegación de que había sido objeto, y les costaba, como es lógico, no cometer equivocaciones. Lady Anne Hussey explicaba con cierta desesperación que la razón por la cual se había dirigido a lady María como a una princesa, era que estaba acostumbrada desde siempre a llamarla así.

Las amenazas vulgares que se comenta que la reina Ana hizo a María —"ella haría de la princesa una criada de su casa...o la casaría con algún sirviente", se jactó en abril de 1533— estaban obviamente enraizadas en los celos de ese afecto paternal, potencialmente peligroso para la posición de la propia Ana. Cabe imaginar que los informadores de Chapuys corrían a contarle los detalles del último estallido injurioso, cargando las tintas por supuesto. Pero si algunos detalles son tal vez demasiado coloristas, el cuadro general de la obsesión neurótica de Ana Bolena con la princesa María es bastante claro.




Madre e hija 

No se sabe mucho acerca de la relación que Ana mantenía con su hija. Pero David Starkey y Tracy Borman escriben acerca de una historia en la que Ana quería amamantar a su hija, pero Enrique se lo impidió. Sin embargo esta es una historia que carece de fundamento. 
Tracy Borman también menciona sobre cómo los cortesanos se avergonzaban a menudo por las muestras de afecto que daba Ana a su bebe, a la cual le encantaba tener a Elizabeth a su lado en un colchón. 
Esto no significa que la reina Ana no amara a su hija; una vida tan poco familiar no excluía necesariamente el afecto materno. Hay conmovedoras anécdotas de un período más difícil de la vida de la reina Ana que, aunque se adornaron para agradar a su hija, atestiguaron su ternura como madre. Según uno de esos relatos, le pidió al arzobispo Matthew Parker que se ocupara del futuro espiritual de la niñita; según otro, la reina Ana fue vista tendiéndole su hija en actitud de súplica a su marido enfadado.

El nacimiento de Elizabeth debilito la posición de Ana Bolena en la corte y ante los países de Europa. Una niña no era suficiente para el rey Enrique. De haber nacido el ansiado príncipe y no Elizabeth, las facciones enemigas de los Bolena habrían tenido que reconocer a Ana como reina y esposa legitima de Enrique. El fracaso de Ana en concebir un heredero varón también perjudico a la misma María Tudor, ya que de haber nacido un varón, la hija mayor del rey no habría representado ninguna amenaza. Los reyes extranjeros también habrían reconocido la legitimidad del heredero de Enrique con Ana Bolena. Y por supuesto, Enrique jamas hubiera buscado deshacerse de la madre de su hijo. 


Tras la muerte de Ana



Durante sus años como princesa, Elizabeth obtuvo su propia casa, Hatfield House, y fue respetada como correspondía a su rango. En mayo de 1536 su madre es acusada por adulterio e incesto, por lo que es recluida en la Torre de Londres, y finalmente decapitada. 
Elizabeth tuvo que cargar con la desgracia de su madre. 

El hogar de la princesa Isabel estaba en confusión y caos. Lady Bryan hizo todo lo posible para proteger a Elizabeth de los terribles acontecimientos que habían caído sobre su madre. Elizabeth, al igual que su medio hermana, fue despojada de su título de princesa y debía ser conocida como lady Elizabeth. Su padre se había casado con Jane Seymour, la cual dio a luz al hijo tan esperado por el rey Enrique. En ese momento, Elizabeth sufría el abandono de su padre y Lady Bryan se vio obligada a escribir al secretario Thomas Cromwell diciendo que ya no había dinero para vestir correctamente a Elizabeth. Se quejó de que Elizabeth "no tenia ni vestido, ni túnica, ni enaguas".  Cuando Elizabeth tenía apenas cuatro años de edad, le fue retirada la atención de Lady Margaret Bryan. El nacimiento de Eduardo era de suprema importancia para Enrique y Lady Bryan se encargó de su cuidado como lo había hecho con María y Elizabeth.

Lady Bryan fue sustituida por una nueva institutriz para Elizabeth. Su nombre era Katharine Champernowne. En 1545, Katherine Champernowne se caso con un primo lejano de Ana Bolena llamado John Ashley. Ella era conocida comúnmente por el nombre de Kat Ashley. Ella era una institutriz bien educada y afectuosa. Kat se dedicó por completo a Elizabeth. La futura reina de Inglaterra llegó a amar entrañablemente a Kat y ella jugó un papel importante en su vida como una amiga y confidente. 




Bibliografia                                                                                                      Fraser, Antonia: Las Seis Esposas de Enrique VIII, Ediciones B, Barcelona, 2007.

Fuentes: 

http://www.elizabethan-era.org.uk
http://englishhistory.net

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