viernes, 8 de marzo de 2013

El asunto de la nueva abadesa de Wilton

El asunto de la nueva abadesa de Wilton, en la primavera de 1528, demostró que el rey podía estar enamorado pero seguía siendo el rey. Fue una lección tal vez para Ana Bolena sobre los límites de todo dominio femenino sobre Enrique VIII, pero fácilmente ignoraba en vista de las extravagantes promesas del rey. 


William Carey, esposo de María Bolena

El 24 de abril de 1528 murió la anciana abadesa de Wilton, Cecily Willoughby. Había unas cincuenta monjas en el convento y unos cuantos escándalos relacionados con ellas. Por lo tanto, la elección por parte de Wolsey de la nueva abadesa, la dama Isabel Joudain, una mujer "anciana, prudente y discreta", hermana de la abadesa del convento mejor dirigido de Syon, fue inteligente. Pero la facción Bolena —como estaba comenzando a ser— tenía otros planes. William Carey, esposo de María Bolena, parece haber sido el principal promotor de lo que sucedió: propuso que su hermana, lady Eleanor Carey, fuera elegida en lugar de lady Isabel. El rey Enrique escuchó debidamente sus pretensiones.


María Bolena

Se supo entonces que lady Eleanor era una de las monjas de pasado oscuro que habían causado el desprestigio de Wilton. En ese punto, el rey Enrique dejó de patrocinar a lady Eleanor. Su carta a Ana Bolena sobre el tema —a pesar de figurar entre las cartas de amor y estar encabezada "mi predilecta"— es muy firme al respecto. Relatando los detalles de la confesión de lady Eleanor —"dos hijos con dos sacerdotes distintos" y "desde [entonces] ha sido mantenida por un servidor del que fue lord Broke"— agregaba: "Por lo cual ni por todo el oro del mundo cargaría vuestra conciencia y la mía haciéndola directora de la casa..." Subrayaba la cuestión de la conciencia: "Confío en que no [desearías] que...por un hermano o una hermana empañe así mi honor o mi conciencia"


Enrique VIII y el cardenal Wolsey

La hermana mayor de Eleanor, también una monja en Wilton, fue propuesta como candidata para el puesto. Esta debió haber sido Ana Carey. Pero el rey decidió que ninguna de ellas debería tener el puesto pero Wolsey se adelanto en favorecer a lady Isabel. 


Bibliografia                                                                                                      Fraser, Antonia: Las Seis Esposas de Enrique VIII, Ediciones B, Barcelona, 2007.

2 comentarios:

  1. Tiene usted un blog que es un primor. Enhorabuena. Impera el buen gusto, y además está dedicado a una de las Cortes más apasionantes de la Historia. La sigo.

    Feliz día

    Bisous

    ResponderEliminar
  2. Gracias por comentar. Si lo que me he dado cuenta es que ambas compartimos esta exquisita afición por la historia. Ayer estuve un buen rato leyendo tu blog y también has hecho algo maravilloso para quienes desean conocer a esos personajes que marcaron nuestra historia. Saludos, y por cierto, felices vacaciones (por la semana santa, aquí en México mañana es el último día)

    ResponderEliminar


Entradas relacionadas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...