domingo, 10 de junio de 2012

Jane Seymour ¿El verdadero amor de Enrique VIII?


Jane Seymour

Enrique VIII siempre considero a Jane Seymour como su "verdadera esposa", ya que ella fue la única que pudo darle el heredero que sus anteriores esposas no lograron darle. Aunque se tome en cuenta la duración de su matrimonio, que duro un poco más de un año, algunos dirán que Enrique no tuvo tiempo para aburrirse de ella. Pero Enrique quiso a Jane por ser una esposa gentil y obediente. Y una madrastra buena para María. 

No fue si no hasta principios de 1537 cuando Jane quedo embarazada. En octubre, un príncipe nació en Hampton Court y fue bautizado el 15 de octubre. El bebe fue llamado Eduardo y María Tudor actuó como madrina. Pero Jane no viviría mucho tiempo para disfrutar su triunfo, pues el 24 de octubre moriría por complicaciones en el parto. Entre las seis esposas de Enrique, fue la única que descansaría eternamente junto al rey Enrique. 

Ahora la pregunta es: ¿Fue su verdadero amor? 
Los Seymour eran famosos por su fertilidad, con un gran número de hijos concebidos. John Seymour tuvo seis varones y cuatro mujeres. Los Trastámara, familia de Catalina de Aragón, tampoco presentaban problemas de fertilidad, pues Isabel de Castilla logró parir cinco hijos (y estando embarazada, se presentaba en los campos de batalla) y una de sus hijas, María de Aragón, tuvo diez hijos. Pero Ana Bolena no se quedaba atrás. Tal vez los Bolena no tenían una vasta descendencia. Tres de los cinco hijos de Thomas Bolena llegaron a la edad adulta. Sin embargo, los hijos de Thomas fueron sanos. Jorge y Ana Bolena sobrevivieron a la enfermedad del sudor, de la cual comúnmente se moría.

Jane no tuvo una faustosa coronación como la de su predecesora. Era verano y las plagas se propagaban por todo Londres. Se rumoreaba que Enrique no estaba dispuesto a coronar a Jane hasta que ella pudiera darle un hijo. Años después de su muerte, y aun casado con otra mujer, Jane continuo apareciendo en los retratos reales como reina consorte. Su condición especial como madre del heredero nunca fue olvidada. El rey vistió de negro y espero más de dos años para casarse de nuevo. 

Eduardo, Enrique y Jane

¿Y si Jane no hubiera logrado darle el tan ansiado heredero? Quizás hubiera anulado su matrimonio. Lo había logrado con dos mujeres indomables (y una de ellas era infanta de Castilla), ¿qué podía impedirle que lo hiciera con Jane?
¿Y si Jane hubiera sobrevivido a su complicado parto? Nadie hubiera discutido su posición como reina de Inglaterra. Enrique jamás la repudiaría, pero las amantes no faltarían. Otro motivo que pudo contribuir al afecto por el recuerdo de Jane, fue precisamente su causa de muerte. Jane murió por fiebre puerperal, la misma que arrebató la vida a la madre de Enrique, Isabel de York. El rey siempre tuvo un amoroso recuerdo de su madre, aquella mujer de cabellos rubios y ojos claros, afectuosa con los suyos, caritativa con sus súbditos y complaciente con su marido. Isabel de York había muerto tratando de dar a luz otro príncipe para Inglaterra, murió cumpliendo su deber. Para Enrique, Isabel de York debió ser el arquetipo de consorte real y Jane Seymour se le asemejaba en algunos aspectos. 

Entonces, ¿Quien fue la mujer a la que realmente amo?


Lo más probable es que no haya sido Catalina Parr. Ella fue una madrastra amorosa. Y creo que Catalina fue la mujer ideal para él en sus últimos años. Más bien, una amiga y compañera. Con respecto a Catalina Howard, se podría decir que ella "rejuveneció" al rey. Con ella volvió a sentirse como un adolescente enamorado. Aunque no haya querido realmente a Ana de Cleves, ella despertó su ilusión desde antes de partir hacia Inglaterra. El rey tenía grandes expectativas de este matrimonio y probablemente esperaba encontrar en su nueva esposa a la mujer ideal que sanara sus heridas tras sus tres matrimonios, aun cuando esta boda haya culminado en decepción.

Catalina Howard


Ana Bolena
Hay quienes argumentan que Jane fue la esposa favorita, lo cual es evidente dado que ella cumplió con ese deber que tanto valoraba la realeza. Pero el hecho de que pidiera ser sepultado junto a Jane, su única y legítima esposa, visto como un gesto romántico, pudo haber sido más bien una medida de seguridad. Hay que tomar en cuenta que en vísperas de su muerte el país estaba desgarrado en luchas de poder por las facciones de la nobleza católica y protestante. La facción católica prefería en el trono a la primogénita del rey, lady María, en vez de a un niño criado en la fe protestante que sería controlado por adeptos de la reforma. Existía el riesgo de un complot para destronar a Eduardo VI, alegando que el matrimonio de Enrique y Jane carecía de validez, a diferencia de la unión con Catalina, válido a los ojos de Roma y la mayor parte de los reinos europeos. Enrique sería consciente de ello y por eso era importante recalcar la validez de su matrimonio con Jane, por mucho que hubiese apreciado a la sexta esposa que atendió sus males, por mucho que admirara a la primera esposa que combatió a los escoceses o los recuerdos que tuviera de su pasión con la segunda mujer.




sábado, 9 de junio de 2012

Retratos de la Era Tudor (Parte II)

La familia de Enrique VIII. En el centro aparece Enrique VIII, con su esposa Jane y su hijo Eduardo. A la izquierda se sitúa María Tudor, y a la derecha Isabel Tudor. Fue pintado después de la muerte de Jane Seymour. Las tres figuras del centro reflejan la importancia que tuvo Eduardo, como heredero de la corona inglesa, y Jane Seymour como madre de dicho futuro rey. Isabel Tudor esta más alejada, lo cual simboliza su posición en la línea sucesoria. La mujer que esta del mismo lado que María es Jane Fool, bufona de Catalina Parr, María I y posiblemente de Ana Bolena. El que esta del lado de Isabel es el bufón Sommers. 


El mural de Whitehall es una pintura de Holbein que fue destruida en el incendio que aconteció en el palacio de Whitehall en 1698. La historia cuenta que una criada descuidada había dejado ropa a secar frente al fuego. Por fortuna, fue copiado por un artista llamado Leemput, 20 años antes. Esta pintura fue hecha, probablemente, mientras Jane estaba embarazada. Aunque también pudo haber sido hecha después de su muerte, ya que Enrique siempre la considero su verdadera esposa. En la parte superior están situados los padres de Enrique VIII: Enrique VII e Isabel de York, fundadores de la dinastía Tudor, y en la parte inferior están Enrique VIII y Jane, a quienes creían destinados a preservar la casa real.

 Enrique VIII, sus hijos y el bufón Somers. Enrique VIII, Somers, Eduardo, Maria e Isabel Tudor. Will Somers fue un famoso bufón  Nació en Shropshire y entro al servicio de Enrique en 1525. Pintor desconocido. 

Isabel de York, madre de Enrique VIII

Isabel de York. En sus manos sostiene la rosa blanca (el emblema de la casa de York)

Enrique VIII y Ana Bolena

jueves, 7 de junio de 2012

Leyes suntuarias en la Edad Media


La moda y vestimenta medieval fue dominada principalmente por los reyes de la época  Solo los más ricos podían vestir a la moda. Esta ley se remonta a los romanos, que restringían a la gente común en sus gastos. Estas fueron las leyes suntuarias  La definición de la palabra "Suntuarias" deriva de la palabra Latina que significa "gastos". Las leyes suntuarias podrían aplicarse a los alimentos, bebidas, muebles, joyas y ropa. Estas leyes se utilizaban para mantuviera una estructura de clases, así como una diferencia entre las clases bajas y altas.




Las leyes suntuarias en la Inglaterra Medieval eran bien conocidos por todos los ingleses. Las sanciones por violación de las leyes suntuarias podían ser duras - las multas, la pérdida de propiedad, títulos e incluso la vida-

El primer registro de leyes suntuarias en Inglaterra medieval
(1281 y 1309)


El primer registro de leyes suntuarias fue una ordenanza de la ciudad de Londres en 1281 que regulaba la ropa del obrero. Esto estaba relacionado con el que los obreros tendrían ropa de trabajo proporcionada por su empleador como parte de su salario.
También durante el reinado del rey Eduardo II (1284-1327), este publico en relación con los gastos en alimentos. El rey Eduardo II publicó una proclamación contra "el consumo extravagante de carnes y platillos finos de los nobles.



Otro registro acerca de las leyes suntuarias en Inglaterra fue en 1337, que se busco promover las prendas inglesas y restringir el uso de pieles. Las leyes suntuarias en 1363 fueron las siguientes:

  • Las mujeres en general se vestían de acuerdo a la posición de sus padres o maridos
  • Las esposas y las hijas de los funcionarios no debían usar velos que valieran más de doce peniques. 
  • Las esposas de artesanos y labradores, no usarían velos de seda.
  • El uso de pieles se limitaba a las damas de los caballeros (y aun así tenían que pagar una renta anual)
  • La esposa o la hija de un caballero no podían usar paño de oro o de piel de marta.
  • La esposa o la hija de un escudero o caballero no podía usar terciopelo, satén o armiño.
  • La esposa o la hija de un obrero no debían llevar ropa más allá de un determinado precio o un cinturón adornado con plata


  • Los paño de oro y la seda de color púrpura se limitaron a las mujeres de la familia real.
  • La importación de la seda y el encaje de lombardos y otros extranjeros estaba prohibido. 
Algo sobre la vestimenta en el reinado de los Reyes Católicos 

Fray Hernando de Talavera, confesor de la Reina, en 1477 hizo una detallada y cáustica crítica sobre el vestir de la época, de la que extractamos lo siguiente: Es pecar vestir muchas prendas
a la vez o en tamaño y longitudes diferentes. V. gr.: jubón, sayo y balandrán y camarro y capuz;
manto, bonete y sombrero; tres faldetas y saya brial; sobresana y faja y cintero y ropa; mangas
de más de una vara de alto; chapines de un codo de alto… También es pecar tener mucha ropa
y mudarse a diario por apetito de vestir demasiado.

Demuestra que el exceso es pecado de soberbia contrario a la humildad…
(continúa fray Hernando de Talavera) Buscar mil maneras y novedades en el traje, con distintos colores al que da la lana natural, es vanidad: jubones de fustán, seda, paño, e incluso brocado; mangas de distinta manera, enteras, trenzadas, cerradas, abiertas; pellotes, aljubillas, sayos, sayuelas con muchos pliegues en las caderas, contra la composición de los varones; bonetes dobaldos, sanos o hendidos, morados, bermejos, verdes,….Habla sobre los excesos femeninos, desde los cabellos azufrados a las diademas y tranzados muy vistosos,...y se ponen bonete sin vergüenza en su cara… Con verdugos parecen las mujeres focas marinas...
Por muchos de estos motivos merecen las mujeres pena de excomunión. Además de darnos la evidencia de su opinión general sobre las mujeres, no deja en ellas nada que no sea pecado, a no ser por agradar al marido, cuando entonces es no más que pecado venial.

miércoles, 6 de junio de 2012

Whoso List To Hunt- Thomas Wyatt


Solo había encontrado este soneto en ingles hasta que me tope con una web sobre el poeta Thomas Wyatt. Se ha dicho que este soneto de Wyatt hace referencia a Ana Bolena, ya que fue en 1526 cuando el rey Enrique se intereso en ella. Por lo que Wyatt expresa, Ana Bolena es la cierva y los cazadores son sus pretendientes. Pero Wyatt es el último entre los cazadores, lo que da a suponer que Ana jamas correspondió a su amor. 

Whoso list to hunt, I know where is a hind,
 But as for me, alas!  I may no more,
 The vain travail hath wearied me so sore;
 I am of them that furthest come behind.
 Yet may I by no means my wearied mind
 Draw from the deer; but as she fleeth afore
 Fainting I follow; I leave off therefore,
 Since in a net I seek to hold the wind.
 Who list her hunt, I put him out of doubt
 As well as I, may spend his time in vain!
 And graven with diamonds in letters plain,
 There is written her fair neck round about;
 “Noli me tangere; for Caesar’s I am,
 And wild for to hold, though I seem tame”.


Traducción

Quien quiera cazar, sé dónde hay una cierva,
Excepto para mí, ¡ay! Pues no volveré a cazar.
Tan frívolo trabajo me ha cansado tanto,

Que de todos los cazadores soy el que más lejos ha llegado tras la presa.
Aunque pudiese alcanzarla, de ningún modo mi agotado espíritu
Batiría a la cierva, ya que ella huiría
Desmayándome yo al seguirla. Por eso lo dejé y
Desde entonces intento atrapar el viento con una red.
A quien quiera cazarla puedo asegurarle
Que al igual que yo perderá su tiempo en vano.
Ya que grabado con diamantes en letras claras
Hay escrito, alrededor de su hermoso cuello,
“Noli me tangere”, pues del César soy,
Y difícil de capturar, aunque parezca mansa.



Fuente:
Blog: "En busca de Thomas Wyatt"

viernes, 1 de junio de 2012

Diana de Poitiers


DianedePoitiers.jpg

Nació el 31 de diciembre de 1499, aunque algunos historiadores aun debaten la fecha exacta de su nacimiento. Sus padres fueron Jehan de Poitiers y Jeanne de Bartanay, una de las familias mas poderosas de Francia. Poco después de fallecer su madre Jeanne, Diana tendría unos seis años, y fue enviada al hogar de Anne de Beajeau, que estaba relacionada con Francisco I. 

En casa de Anne de Beajeau, Diana se crió junto con las hijas de una de las familias más aristocráticas de Francia, que aprendieron idiomas, música, costumbres, la caza, el arte de la conversación y el baile.  Se cuenta que a los siete años, Diana ya dominaba el latín y al siguiente año, el griego. Tocaba de maravilla el laúd y el oboe y montaba muy bien a caballo. Se bañaba a diario, lo cual era un habito raro en las mujeres del siglo XVI.

Primer matrimonio

A los 15 años, Diana fue dada en matrimonio a Louis Breze, un hombre de 56 años, gran Senescal de Normandía. A pesar de la diferencia de edad, Diana acogió con aprobación el matrimonio, ya que la elevo a un mayor estatus social. 
La boda se llevo a cabo el 29 de mayo de 1515 en el Hotel Bourbon de París. De su matrimonio con Louis nacieron dos hijos: Françoise en 1518 y Louise en 1521. 

Romance entre Diana y Enrique II 
"Para el amor no hay edad"

Enrique II

Aunque Diana había despertado admiración en Francisco I, no seria este quien la elevaría tan alto, sino su hijo Enrique, que a la edad de 10 años ya se había fijado en ella. Diana tenía 20 años más que el futuro rey.

Los hechos se precipitaron con la muerte de su esposo, el rey Francisco l veía a su hijo triste y abatido ( de hecho le llamaban "el bello tenebroso") , y le sugirió a Diana que le animara. Ella, aunque aún dolida, consintió a hacerlo su galán , dentro de la amplia tradición medieval del amor cortés , permitiendo el enamoramiento , pero no las relaciones físicas.

Catalina contra Diana

Catalina de Medicis. Fuente de imagen: biografica.info

La joven reina Catalina no estaba dispuesta a consentirlo , oponiéndose a Diana. Ésta aguantó pacientemente , hasta que empezó a sospecharse de la esterilidad de la reina. Entonces, gran conocedora de la naturaleza de la mujer , envió a sus médicos a la reina, los cuales consiguieron que diera a luz no uno, sino 10 hijos en los años siguientes. Catalina, en deuda con la amante de su marido, no pudo sino resignarse e intentar convivir, no sin mantener una prudencial distancia que la mantuviera a ella por encima. Poco a poco , Diana alcanza la cima de su poder, sin perder nunca su belleza. Es consejera permanente del rey , consigue beneficios, cargos, rentas, interviene en la política, todo en la corte gira alrededor de ella.

La muerte del rey
Esta relación se mantuvo durante muchos años , hasta que en 1559 , con 60 años cumplidos , Diana vio como su amante moría de forma dramática. En un torneo, una astilla se clavó en el ojo del monarca , el cual durante diez días estuvo agonizando entre terribles dolores. Diana supo pronto que todo había cambiado . Catalina la prohibió visitar a su esposo en el lecho de muerte y así quiso resarcirse de su eterna rival . Sin embargo, Diana se mantuvo en su posición hasta el último suspiro del rey. Pasó entonces a llevar una vida apartada de la corte en su castillo y fue obligada a entregar las joyas de la corona que el rey le habia obsequiado.

Diana moría en su castillo de Anet en 1566 a los 67 años de edad. En 1795, durante la Revolución francesa, su tumba fue profanada y sus restos mortales, junto con los de dos de sus nietas, fueron arrojados a una fosa común, cerca de la iglesia. En 2009, los restos mortales de la duquesa de Valentinois fueron rescatados de la fosa común y colocados en un nuevo sarcófago en su lugar original.

El oro mato a Diana de Poitiers
La amante de Enrique II tomaba pequeñas cantidades de este mineral para estar joven. Un equipo de científicos acaba de descubrir la razón de su fallecimiento: un lento envenenamiento por oro. Ninguna mano enemiga estuvo detrás del fatal desenlace. Según parece, la dama tomaba habitualmente pequeñas cantidades del mineral para permanecer joven.

Uno de sus contemporáneos, Brantôme, había relatado que la joven (de quien alababa su gran belleza y lozanía) tomaba habitualmente oro disuelto en sus bebidas, como un elixir de la juventud.

Una concentración de oro tan alta como la hallada podría corresponder a un síndrome de intoxicación crónica que podría provocar anorexia, náuseas, empobrecimiento del cabello, diarreas y una anemia que podría explicar la tez particularmente pálida de la amante del rey.


Castillo de Chenonceau, la fortaleza de las féminas francesas



Es el Castillo de Chenonceau, más comúnmente conocido como el “castillo de las mujeres” debido a que, en su gran mayoría, fueron féminas sus propietarias y residentes, además de quien se encargaron de construirlo, administrarlo, decorarlo e incluso salvarlo de su destrucción, protegiéndolo de numerosas guerras y conflictos bélicos.

Para comenzar, en la planta baja se sitúan los aposentos de Diana Poitiers, la amante de Enrique II. En ella aún permanece su grandiosa cama y los sillones del rey, así como un retrato de su esposa, Catalina de Médecis, y las iniciales del matrimonio grabadas en varios lugares de la estancia.
En esta alcoba, al igual que en la habitación de Francisco I, que también se ubica en esta planta, encontraremos multitud de pinturas y tapices de gran valor artístico.

Castillo de Chenonceau Diana Poitiers
Alcoba de Diana de Poiters

El despacho de Catalina de Médecis también se encuentra en esta primera planta. Es conocido como el Estudio Verde, debido a que se encuentra decorado en dicho color.


Fuentes:
Historia General
Portal Solidario
Cecilgoitia
El mundo
Viajeros Blog

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