lunes, 23 de abril de 2012

Afrodita, diosa del amor (parte II)



Pero, la diosa fue especialmente conocida por sus maldiciones e iras, pues cuando alguien caía en la desgracia de ofender a la diosa, se condenaba a tormentos terribles. Por ejemplo, castigó a la Aurora con un amor irrefrenable por Orión, ya que había cedido a las seducciones de Ares. También castigó a todas las mujeres de Lemnos, ya que éstas no la honraban, y las impregnó con un olor insoportable que provocó que sus hombres las abandonaran. De igual manera castigó a las hijas de Cíniras y las obligó a prostituirse con extranjeros.




La manzana de la discordia 




Según el mito, que en vísperas de la boda del héroe griego Peleo con la diosa del mar, Tetis, la única que no fue invitada fue la problemática diosa, mejor conocida como la Discordia. Esta, encolerizada por el desaire, idea una peculiar venganza. 
Eris coloco en el lugar donde se llevo a cabo el banquete de boda, una manzana de oro que decía: "Para la más bella de las diosas" Esto provoco una disputa entre las diosas.
Pero entre todas las diosas, hubo tres de ellas que eran las más aptas para poseer la manzana. 
Rea, la hermana y esposa de Zeus, reina de los dioses, protectora de los matrimonios. Atenea, hija de Zeus, poderosa guerrera y dotada de gran sabiduría.
Y por ultimo, Afrodita, diosa del amor y la belleza, nacida de la espuma del mar. 

                                        Atenea

                                             Rea

Ningún dios se atrevió a escoger entre las tres poderosas deidades. Por lo que decidieron dejar la decisión a un mortal.  
Las tres diosas, precedidas por el dios Hermes, que actuaría como mensajero, descendieron del Olimpo para entrevistarse con el hermoso príncipe Paris, hijo del rey Príamo de Troya y de su esposa Ecuba. Paris, en aquellos días, se encontraba cuidando un rebaño de ovejas en el Monte Ida, lugar desde el que, se dice, los dioses contemplaron más tarde las batallas de Troya.

Cada una de las diosas intento sobornarlo; Hera le ofreció reinar sobre Asia y Europa, Atenea le prometió habilidad militar y fama. Y Afrodita le propuso que le entregaría la mano de Helena, considerada la más bella mujer del mundo. Paris, sin dudarlo, acepto la oferta de Afrodita. Paris sedujo o capturo a Helena, lo cual origino la guerra de Troya. 


Culto
Así el mar pasa a ser la cuna de la diosa y de ahí que en su principal santuario, en el de Pafos, las sacerdotisas se bañaran ritualmente en el mar cercano, como una rememoración de su nacimiento. Los autores clásicos contaban que en sus grandiosos palacios, como el que se dice que tuvo en Cnosos, las más bellas conchas marinas cubrían los suelos, mientras que los pescados y los mariscos eran su manjar simbólico. Por eso hoy todavía se tiene por "afrodisíacos", es decir "de Afrodita" a estos alimentos, sin saber discernir de dónde viene la razón original de la denominación y ese tan pretendido poder vigorizante y erótico. Aunque la escena de la bella saliendo entre las olas del mar, navegando en su cocha semicircular llamada venera, es la imagen predilecta de los artistas, la que ha ganado con mucho a las otras y la que siempre se ha preferido a la hora de representar su triunfo natal, la proclama gloriosa de su divinidad de belleza inigualable. 

Los animales favoritos de esta diosa eran las palomas, y estas aves arrastraban su carro. Sus plantas eran la rosa y el mirto.




Fuentes:

2 comentarios:

  1. Hola! Me encantan tus blogs, son maravillosos, decididamente. Afrodita, mi diosa de la mitología favorita. Nació de la espuma del mar, es cierto según el mito. Además me enternece sobretodo por la historia de Afrodita con Anquises, un pastor, pues entre los mitos griegos hay muchos encuentros de dioses masculinos con mujeres humanas, pero muy pocos de diosas con hombres humanos. Seguro que sería el machismo de la época. De Anquises y su affaire con Afrodita nació el popular Eneas, héroe nacional de "La Eneida", floreciente épica de la literatura romana augústea.
    Y lo del mito de la manzana de la discordia y Helena, está muy bien. Hubo otra diosa, Selene, la de la luna, que se enamoró de Endimión, un pastor. Pocas diosas con hombres, jeje. Curiosidad. Enhorabuena.

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  2. Hola. Gracias, la verdad es que me gusta todo esto de la historia de los Tudor, es una de mis aficiones. También lo es para mi, sin duda sus historias son apasionantes.
    Los dioses del Olimpo experimentaban los mismos sentimientos que los mortales (aunque yo me imagino que con mayor intensidad, después de lo que he leído sobre Afrodita y el pastor)

    Se nota que sabes mucho y te gusta todo esto de la mitología griega, es que son tan interesantes y curiosas algunas. Afrodita estaba casada con Hefesto, y al parecer el no la satisfacía, por eso ella buscaba el amor en otros jóvenes (dioses o mortales) Saludos

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