jueves, 24 de mayo de 2018

Mi opinión sobre 13 Reasons Why

Alerta de spoiler
Hace tiempo vi la primera temporada de 13 Reasons Why. La serie esta bien hecha y me hizo pensar muchas cosas. Tuve mis dudas al publicar esta opinión, ya que la serie es popular y el tema muy delicado. Se habla acerca del bullying y el suicidio en los jóvenes. ¿Recomendaría esta serie? Francamente, también tengo mis dudas. 13 Reasons Why tiende a idealizar el suicidio y se presta a una mala interpretación de la trama, especialmente por personas con problemas de depresión. La historia es sobre Hannah Baker, una chica de preparatoria que se suicida tras haber sufrido de acoso.


De eso nos damos cuenta desde el primer episodio y podrían pensar que ya no hay nada que ver, ya sabemos que la joven se ha suicidado. Sin embargo, no termina ahí, pues Hannah dejo trece cintas en las que narra las razones por las que se suicido y a las personas involucradas. La intriga reside en descubrir cuáles fueron esas trece razones, esas personas que aparentemente arrastraron a Hannah hacia la muerte. Son las cintas las que enganchan al espectador. Pensamos "algo muy fuerte le han de haber hecho para que decidiera acabar con su vida". 

Y este es uno de los motivos de mi decepción. Entre las 13 razones, solo 3 son motivos graves. El resto son situaciones que el 95% de las personas en el mundo han experimentado. No cabe duda que el bullying es un cáncer que debe ser erradicado en las escuelas, pero es mucho más serio y cruel que lo que se muestra en la serie. La serie pretende que creamos que el suicidio de una persona castiga a quienes le hicieron daño, pero la realidad es que los únicos castigados son la familia y los verdaderos amigos. Pues bien, la mayoría de las razones de Hannah Baker son tan absurdas, que hasta resultan una ofensa a las víctimas reales del bullying.

Hannah Baker es hermosa, inteligente, amada por sus padres y con facilidad para hacer amigos. A pesar de eso, se victimiza constantemente, desprecia a quienes la tratan bien y trae la autoestima por los suelos. Y se queja de quienes "la decepcionaron". Vamos, chica, si no eres el centro del universo. Cada quien tiene sus propios problemas. Además lo que hizo con Jessica..., si bien es cierto que ya no era su amiga, prestarse como encubridora de Bryce, quien después le hizo lo mismo a ella. Yo sé que no tiene nada de sentido que Hannah asistiera a la fiesta del violador de su ex amiga, pues se supone que en ese punto de la historia, Hannah ya debía despreciar lo suficiente a Bryce como para no querer ni verlo (en el caso de permanecer con su actitud cobarde y no denunciarlo por lo que paso con Jessica). Pero una persona me comento que, en el libro, la fiesta era de Courtney y Bryce cometió el delito cuando éstos se quedaron a solas. 

Un defecto de esta serie es que hay demasiado relleno. Clay me pareció un personaje insoportable, ya que contribuye a que el ritmo sea lento. Roba bastantes minutos lamentándose y culpándose por algo que no estaba en sus manos, como la enfermedad mental de Hannah. 

Uno de los aciertos de 13 Reasons Why es que se aleja del típico grupo de populares bravucones que pasa la mayor parte de su tiempo fastidiando a la víctima. Eso es algo que no me gusta de las muchas películas sobre el bullying, que los acosadores son retratados como un conjunto y no como individuos, cada uno con sus particularidades. Las películas han establecido el estereotipo de que solo los niños ricos, mimados e irresponsables pueden ser agresores. También el estudiante aplicado, la compañera amable y líder de las actividades escolares pueden convertirse en la pesadilla de una persona. Hasta un paria social, que sufre más agresiones que la misma Hannah, puede ser víctima y acosador a la vez.


Algo que para mí no tiene sentido en la trama es que Hannah haya preferido recurrir al apoyo de cualquiera (incluso el consejero escolar), excepto sus propios padres. Por lo regular, cuando un chico es intimidado y se niega a hablar de ello con sus padres, es porque la familia presenta problemas (drogas, violencia, indiferencia, etcétera). Pero en el caso de los Baker, son la familia perfecta, amorosa y comprensiva. No veo razón para que Hannah no quisiera hablar con ellos. Por otro lado, no se observa que Hannah sufra de un aislamiento social, sino que ella misma se aleja de las personas. Ella contaba con la amistad de Clay, a quien nunca valoro, Sheri Holland (sin tomar en cuenta su cinta), Skye Miller, Jeff Atkins y Zach eran personas que fueron o intentaron ser amables con Hannah, pero ella nunca les dio la oportunidad. 

Por más que lo recalquen en la serie, yo no estoy de acuerdo con su premisa de que hay culpables detrás del suicidio de alguien. Hay gente malvada, de eso no cabe duda, y deberían recibir lo que se merecen. Pero la decisión de afrontar los problemas y lidiar con quienes nos hacen daño de forma madura, está en nosotros. 

Luego comentare sobre la segunda temporada. 


domingo, 15 de abril de 2018

Enigmas del Titanic

Se cumplen 106 años desde el hundimiento del barco más famoso de la historia, el RMS Titanic. Es por ello que iniciare este artículo acerca la historia y tragedia del transatlántico británico.

Antecedentes
El Titanic empezó a construirse el 31 de marzo de 1909 mediante la orden de construcción número 401 en el astillero Harland and Wolff de la ciudad de Belfast. Pertenecía a la compañía de buques, White Star Line, cuyo presidente era Joseph Bruce Ismay, y se hallaba en competencia con la compañía Cunard Line. Se construyeron tres buques grandes y lujosos, de nombres inspirados en la mitología griega: Olympic, Titanic y Gigantic (después llamado Britannic).

Eran necesarios 20 caballos en tierra firme para halar cada una de las tres anclas del Titanic, cuyo peso individual era de 15 toneladas y media. Para engrasar los rieles por los que el Titanic se deslizó hacia el mar fueron usadas 23 toneladas de sebo, aceite y jabón. El banquero estadounidense J.P Morgan había invertido 1.500.000 de libras esterlinas de la época para su construcción. Poseía 269 metros de eslora (largo) y 28.2 metros de manga (ancho). No fue construido para destacar en velocidad, pero, durante su breve existencia, fue el más grande del mundo. 

Se emplearon unos diez meses en completar el interior: maquinaria, acabado de decoraciones, etcétera. Sólo tres de las cuatro chimeneas del barco eran funcionales; la cuarta estaba destinada a la ventilación y fue añadida por motivos estéticos. El coste total de la construcción del Titanic: 7,5 millones de dólares de la época, unos 170 millones de dólares de la actualidad o 130 millones de euros al cambio, ajustado todo ello a la inflación.

Viaje inaugural
Contrario a la creencia popular, la fama del Titanic no era tan significativa en el momento de su partida. La leyenda del tristemente célebre transatlántico comenzó tras su naufragio. El Titanic zarpó de Southampton, Inglaterra, el 10 de abril de 1912. Antes de salir del puerto, el Titanic estuvo a punto de chocar contra el New York. "La colisión se evitó por sólo 2 pies (61 centímetros), algo que obviamente es indicativo del desastre que se preparaba", aseguró Tim Maltin. Se dirigía a Nueva York, Estados Unidos. Cruzó el Canal de la Mancha e hizo escala en Francia (Cherburgo) y en Irlanda (Queenstown).



El barco consumía alrededor de 600 toneladas de carbón. El capitán Edward John Smith estaba al mando (también comandó el Olympic), quien esperaba fuese su último viaje, ya que pensaba jubilarse.

La división de clases en el Titanic
Ya sea en tierra o en el mar, las diferencias entre clases sociales se hacían patentes e imprescindibles. Era una sociedad en la que cada quien debía tener presente cual era su lugar. Ni siquiera en las últimas y angustiosas horas del Titanic logró quebrarse esta barrera.

Primera clase

Disfrutaron de todo el lujo y comodidad del transatlántico. Contaban con piscina, baños turcos, gimnasio, biblioteca, proyector de películas, restaurantes, tres ascensores y elegantes camarotes. Había una sala de fumadores para los caballeros (si una mujer fumaba, debía hacerlo en privado). Tenían a disposición la estación de telegrafía. Eran los únicos pasajeros que podían llevar mascotas y eran paseados por dos miembros de la tripulación. Las escaleras principales estaban rematadas por una cúpula de cristal que permitía el paso de la luz natural. 


Estas escaleras pertenecían al Olympic, cuyo interior era idéntico al del Titanic


Sala de fumadores de primera clase

Varios salones fueron decorados temáticamente para reflejar diferentes periodos y movimientos como Luís XV, el jacobiano, victoriano y renacentista. Los solteros no eran separados según su género, como en la tercera clase, pues de ellos se esperaba el máximo decoro.
¿Cuánto costaba un billete de primera clase? Un billete en primera clase del Titanic tenía un precio de 4.350 dólares. El camarote de Charlotte Drake Cardeza, una sobreviviente, consistía en una suite de tres habitaciones, dos dormitorios, una sala de estar, dos vestidores y un baño. Contaba con un balcón privado. El menú de primera clase incluía ostras, cordero, salmón y pato.

Segunda clase
Esta es la categoría que menos se menciona cuando se trata del Titanic. Se habla de los privilegiados de la primera clase y los desafortunados de la tercera. Pero, ¿qué tan cerca estaba la segunda clase del pasaje más adinerado del transatlántico? 



Sala de fumadores para segunda clase.

La segunda clase contaba con un ascensor de marca Otis y un comedor casi tan grande como el de primera, de igual forma, con platillos casi tan exquisitos. No podían llevar mascotas, pero podían recibir primeros auxilios, un privilegio en común con la primera clase. Su lujo rivalizaba con las instalaciones de primera clase de cualquier otro buque de la época. La orquesta, célebre por tocar mientras el Titanic se hundía, eran pasajeros de segunda. El boleto costaba 1.750 dólares.

Tercera clase
Es verdad que la tercera clase fue la más desafortunada en el momento del naufragio. Pero en el momento de zarpar, los pasajeros de esta categoría podían considerarse afortunados. Las instalaciones eran, por mucho, mejores que las de muchos barcos. A fin de cuentas, resultaba más rentable para la compañía un pasaje de tercera, que no demandaba demasiado, en comparación con las comodidades exigidas por la clase alta. 

Salón de tercera clase


Del lado de la proa se alojaban los hombres solteros y en la sección de la popa las mujeres solteras y las familias. Solo había dos baños para los pasajeros de esta clase. No contaban con elevador, por lo que tenían que conformarse con las escaleras. El boleto podía llegar a costar 30 dólares.

Hundimiento 
Una serie de circunstancias desfavorables, o más bien, una cadena de negligencia, arrastró al Titanic hacia su desgracia. Por principio de cuentas, la tripulación recibió múltiples advertencias de icebergs. Además, un capitán experimentado como Edward Smith debía conocer los riesgos de tal ruta.  

El capitán Edward John Smith

El barco contaba con un telégrafo marca Marconi, el cual estaba a cargo de Jack Phillips y su asistente, Harold Bried. Alrededor de las 9:00 del 14 de abril, el Titanic recibió un informe de icebergs por parte del Caronia. En el transcurso de la tarde, el Baltic, propiedad de White Star Line, envió un mensaje a la 1:40 pm acerca de la presencia de icebergs en latitud 41.51 norte, longitud 49.52 oeste. El Amerika y el Noordam también se comunicaron. Esa tarde, Phillips se encontraba muy ocupado enviando mensajes de los pasajeros hacia Cape Race, pues se le habían acumulado del día anterior, cuando el aparato se dañó. Phillips recibió mensajes del barco de vapor Mesaba, que también ignoró. 

A las 23:00, Phillips fue interrumpido de nuevo por Cyril Evans, el operador del SS Californian, reportando habían sido detenidos y rodeados por el hielo. Para ese entonces, Phillips ya estaba muy irritado, por lo que respondió descortésmente al operador del Californian: "Cállese, cállese, estoy trabajando con Cape Race". A las 23:30, Evans apagó el aparato y se fue a dormir. El trato poco cordial entre Phillips y Evans resultó fatal para las personas del Titanic, ya que, a las 23:40, el transatlántico chocaría contra el iceberg.  
Frederick Fleet fue el primer vigía que divisó el iceberg y dio aviso de éste. Hay cierta controversia respecto a los vigías, pues Fleet testificó que de haber tenido binoculares (que no le fueron provistos), habría visto el iceberg mucho antes. 

El Titanic chocó contra el iceberg por el lado de estribor el 14 de abril de 1912. Se calcula que si el Titanic no hubiese llevado las puertas estancas diseñadas por el ingeniero Thomas Andrews y que aislaron los diferentes compartimentos, se hubiera hundido en tan solo media hora. El primer oficial, William Murdoch, estaba al mando del buque mientras el capitán descansaba. La película de Cameron me parece una joya, pero la única mancha que le veo es la representación que se hizo del oficial Murdoch, siendo que gracias a él se salvaron muchas personas. 

Posición de los barcos

El Californian, que estaba a menos de 20 millas del lugar, no captó los mensajes de SOS que enviaban los telegrafistas del Titanic, aunque el vigía si vio las bengalas blancas.  A las 23:30, la tripulación del Californian intentó comunicarse por medio del código Morse, sin obtener respuesta. Ese era el buque más cercano al lugar del desastre, pero el único que respondió al llamado de socorro fue el RMS Carpathia, que se encontraba a 58 millas de distancia y tardaría cuatro horas en llegar (a pesar de que iba a máxima velocidad). El Carpathia era propiedad de Cunard Line, la empresa rival de White Star Line. El Olympic estaba demasiado lejos para acudir al rescate de su gemelo.

Más tarde, el capitán Lord del Californian, con tal de limpiar su imagen, alegó que había visto un tercer barco más cerca del Titanic. De ser cierta cierta la teoría del tercer barco, se ha sugerido que éste pudo ser el Samson, un velero que cazaba focas furtivamente. Sin embargo, recientemente se descubrió que el Samson estuvo en Islandia el 6 de abril de 1912, por lo que es improbable que estuviese en el lugar del naufragio.

A pesar de la eficiencia de las puertas, el Titanic cedió ante el océano Atlántico a las 2:20 de la madrugada del 15 de abril, después de dos horas y 40 minutos del choque. Hubo sobrevivientes que afirmaron que el barco se había hundido en una pieza, mientras que otros se percataron de que se había partido en dos. Años después se comprobó que, efectivamente, el barco se había partido cerca de la tercera chimenea, pero casi debajo del agua, razón por la cual no todos los pasajeros lo notaron. 

Según una expedición de History Channel por medio del barco ruso Keldish en 2005, el barco no se levantó 45° grados sobre el nivel del mar, sino 11°.
Murieron 1517 personas por ahogamiento e hipotermia. De 2223 pasajeros y miembros de tripulación, sólo 706 personas habían sobrevivido. Las normas de seguridad de la época contribuyeron a la tragedia, ya que no se exigía que hubiese botes suficientes para todos los que iban a bordo. Sólo había botes salvavidas para 1178 pasajeros. Era el peso del barco lo que determinaba el número de botes, no el número de pasajeros. Aparte, en el momento de abandonar el barco, la mayoría de los botes no iban llenos. Había unos que no transportaban ni la mitad de su capacidad. La evacuación del Titanic fue retrasada, ya que la tripulación no estaba lo suficientemente capacitada.


White Star Line tuvo que pagar 3.500.000 libras esterlinas en compensación por las vidas y los bienes perdidos. La noticia del hundimiento del barco más grande y lujoso conmocionó al mundo. Y aún más a la enlutada Southampton, ya que, la mayoría de los miembros de la tripulación provenían de esa ciudad. 

Mitos sobre el Titanic

1. El insumergible
Este es, probablemente, el mito más extendido sobre el famoso transatlántico. En la película de Cameron se menciona repetidamente. En realidad, la empresa nunca declaró que el barco fuese imposible de hundir. Fue algo que se menciono después del hundimiento, para mayor sensacionalismo.  

2. El Titanic trataba de batir un récord de velocidad
White Star Line no pretendía construir el transatlántico más veloz. La compañía rival, Cunard Line, los superaba en este aspecto. Fue construido para ser el más lujoso y grande. Aunque es verdad que una pasajera de primera clase, Elizabeth Lines, escuchó una conversación entre Bruce Ismay y el capitán Smith acerca de mantener la velocidad del Titanic. Los horarios no dejaban de ser una prioridad.

3. El primer barco en usar la señal SOS
Eso no es verdad, hubo otros barcos que utilizaron esta señal antes que el Titanic. SOS significa "save our souls", que era más fácil de reconocer en Morse. Aunque esta señal raramente fue usada por los operadores británicos, que preferían el CQD.

4. Los pasajeros de tercera clase fueron retenidos
Si existían rejas que separaban a los pasajeros de tercera clase de los demás, pero por motivo del cumplimiento de las leyes de inmigración de Estados Unidos. Fue la clase que más decesos registró. Pudo ser debido a que la sección de tercera clase estaba más lejos del acceso a la cubierta de botes. 
Otra dificultad en el momento de su evacuación fue la barrera del idioma, ya que muchos de tercera clase eran inmigrantes no angloparlantes que no pudieron entender las instrucciones de la tripulación, que sólo hablaba inglés. 





Fuentes:
Valencia, J. A. (2012) “Titanic: 100 años después, conozca los 100 datos curiosos de un naufragio histórico”, El País.
SobreHistoria
National Geographic
Traveler
La Nueva España

Loading...
Loading...

miércoles, 21 de marzo de 2018

El machismo en Cincuenta Sombras de Grey

Leí muchos comentarios acerca del machismo que impera en la obra de E. L. James. Pero como no me gusta juzgar sin conocer, me dispuse a leer la trilogía. Después de leerlos y ver la película, me di cuenta de que las adaptaciones cinematográficas se quedan cortas. Dude un poco en tratar el asunto en este blog, con eso de que ahora esta de moda satanizar el feminismo o acusar de "feminazi" a quien haga cualquier mención respecto al sexismo. Y realmente pienso que no todas las feministas deben ser metidas en el mismo saco; es verdad que hay feministas radicales (a las que llamaría más bien hembristas, porque creo que el hembrismo es un feminismo distorsionado o extremista), cuya postura me desagrada mucho, pero hay muchas que si merecen respeto, ya que buscan igualdad tanto para hombres como mujeres. 

Bien, ahora empezaremos con la afamada trilogía. Por principio de cuentas, la trama no es muy compleja que digamos (incluso es un tema que ha sido tratado en otros libros). En resumen, una inocente y poco experimentada mujer, Anastasia Steele, inicia un romance con un multimillonario y atractivo joven aficionado al BDSM (Bondage y Disciplina; Dominación y Sumisión; Sadismo y Masoquismo). Sé que los gustos en el plano sexual son muy variados, pero esa no es la cuestión, sino el hecho de que esa relación amo-sumisa no se limita al lecho. 

Anastasia es una mujer introvertida, de carácter débil y con la autoestima por los suelos. Para ella, Christian Grey esta por encima de ella, no lo merece y jamás estará a su altura. Y el protagonista masculino no es el único que hace lo que quiere con ella: permite que cualquiera la manipule (principalmente los hombres).

Segundo libro
Aquí tenemos a una chica sin el carácter suficiente para hacer frente a un jefe que, evidentemente, la esta acosando. Luego recibe un e-mail de Christian, quien no puede dejar de monitorearla ni siquiera en horas de trabajo.

Se percata de que su ex novio ha estado revisando sus correos, a lo cual reacciona resignada. Ante semejante nivel de acoso, cualquiera estaría agradecido por haberse desligado de una pareja asfixiante. He visto en Facebook muchas cuentas compartidas entre novios, algo que me parece poco sano. Cada persona necesita su espacio personal y privacidad.  


Tercer libro


Ahora resulta que su esposa es una posesión que no quiere compartir por más tiempo. 

Por supuesto. Cúbrete, mujer, porque de lo contrario, serías la única responsable de lo que te pueda pasar. Esto me recuerda mucho a lo que denominan cultura de la violación, cuando se culpa a la víctima de la agresión que acaba de sufrir. 



Por principio de cuentas, la acosa en su trabajo e interrumpe su jornada laboral (como ella misma reconoce), todo para reprocharle el hecho de que no se cambie el apellido Steele en el ámbito profesional. Grey le explica el motivo: "Quiero que todo el mundo sepa que eres mía". Ella le explica que intenta establecer una carrera sin tener que colgarse del prestigioso apellido de su marido, pues ama su profesión. Grey procede al chantaje emocional, con lo cual Anastasia termina cediendo. 
Por favor, chicos, si sus parejas intentan interferir en sus aspiraciones, TERMINEN ESA RELACIÓN. Sera una de tantas manipulaciones. 


En una relación enfermiza nunca falta la pareja que busca alejarte de tus amigos (especialmente si son del sexo opuesto). Aquí vemos a una mujer que, por más que diga que Christian es hermoso y demás, le teme a su marido. Nunca sabe como va a reaccionar y teme disgustarlo. Tiene que pedirle permiso para todo.

En este capítulo, después de que Anastasia desobedece a su marido al irse a beber una copa con su amiga, Grey utiliza el acto sexual para castigarla. He escuchado más casos donde la mujer priva a su pareja de las relaciones sexuales como forma de castigo, pero no sin importar el género, en este libro también se da. 

Aquí es donde llegamos al colmo del tercer libro, un ejemplo de amor verdadero donde el hombre achaca toda la responsabilidad de un embarazo a su pareja. La acusa de haberse embarazado a propósito, de que es una estúpida por olvidar las inyecciones y que ahora tendrán que lidiar con niños.  Luego de su rabieta, Grey se va de la casa, dejando a su esposa sola y en un mar de lágrimas. Tiempo después, cuando intenta explicar a Anastasia el motivo de su estallido de mal genio, dice que se debe a su temor de que ella ame al niño más de lo que ama a su marido.  

Conclusión
He incluido estos ejemplos por hoy. Si incluyera todos los fragmentos machistas de este libro, me tomaría por lo menos cinco entradas. Es preocupante la cantidad de seguidores que tiene esta historia, más cuando se trata de adolescentes que pueden pensar que así es como debe ser una relación. Hace tiempo se hizo una encuesta en el estado donde vivo, el cual ocupaba el primer lugar en violencia en el noviazgo, en la que el 54% de las mujeres declaro haber sufrido algún tipo de violencia en su relación. 

martes, 13 de marzo de 2018

Reseña: Trilogía de "Los Reyes Católicos" (Jean Plaidy)

CASTILLA PARA ISABEL
El primer libro se centra en la infancia y adolescencia de la futura Isabel la Católica. Vive en Arévalo junto a su hermano Alfonso bajo el cuidado de su madre, Isabel de Avís. La madre de la infanta Isabel es una mujer ansiosa de poder y mentalmente inestable. La historia se aleja del sobrio hogar en Arévalo para narrarnos la situación en la corte de Enrique IV. Se le describe como un rey excéntrico, hedonista, débil y aficionado a lo morisco. Se da a entender que es más despreocupado que débil de carácter, al punto de darle igual si la pequeña Juana es su hija o no. Por muy infiel que fuese el rey, jamás hubiese perdonado a una esposa que sobrepasara el límite del amor cortés con los caballeros del palacio. Eso fue algo que me pareció extraño en esta ficción histórica. 



No ha podido engendrar un hijo con su esposa, Blanca de Navarra, por lo que ésta es reemplazada por una infanta portuguesa, Juana de Avís. Es descrita como una reina frívola, despreocupada, vanidosa y un tanto imprudente. Se nos presenta como una mujer que se desligo de sus deberes para entregarse a los placeres, aunque siento que se pudo haber profundizado más en el personaje.  


Respecto a la legitimidad de Juana la Beltraneja, la autora no deja mucho a la imaginación (como ocurrió en la serie Isabel), de buenas a primeras nos la presenta como el fruto del adulterio. 

La historia esta bien redactada. Lo malo es que, ocasiones importantes como el Tratado de los Toros de Guisando son narradas con demasiada brevedad. Por otro lado, me gusto que se mencionara a Juana Enríquez y su papel en el proyecto matrimonial de Fernando e Isabel. Las apariciones de Juan Pacheco me parecieron breves y escuetas, pero las del arzobispo Carrillo estuvieron bien logradas. Isabel es descrita como una joven tenaz y piadosa, aunque me percate de que la autora la hace ver también como una persona obsesiva (con la locura de su madre y la idealización de Fernando).   



LAS HIJAS DE ESPAÑA

Las hijas de España pertenece a la trilogía de "Los Reyes Católicos", siendo la tercera y última parte. Aunque el primer libro se titula "Castilla para Isabel", yo empecé por el último. Como mencione en otra entrada (en la reseña de "una rosa sin espinas" o "la dama de la Torre"), a Jean Plaidy le sale mejor la narración en tercera persona. Francamente, se percibe la enorme diferencia entre esta trilogía y la serie de las reinas Tudor. 


La narración es en tercera persona, sencilla y fluida la mayor parte del tiempo. El libro esta redactado con mayor naturalidad (comparado con "la dama de la Torre"). En ocasiones la autora se sumerge en los pensamientos de algunos de los personajes, pero son breves y atinados.  

Algo que no me gusto fue la descripción sobre el rey Fernando. La autora no lo baja de codicioso. El personaje de Juana la Loca no esta bien  construido: es una loca, como su abuela materna, y ya. Lo cual fue un error, ya que Juana fue un personaje más complejo de lo que nos muestra la novela.

Se hace un breve repaso de las vidas de los hijos de Isabel y Fernando. La pena de Isabel, princesa viuda de Portugal, por su esposo muerto; el carácter errático de Juana, la archiduquesa de Austria; las aprensiones de Catalina por su futuro incierto en Inglaterra; y la efímera felicidad del príncipe Juan. La infanta María casi no es mencionada, más que como la hija poco interesante que servirá de repuesto en caso de fallar alguna alianza matrimonial. 

La infanta Isabel es presentada como una mujer con remordimientos ante el destierro de los judíos en Portugal (aunque la historia dice que ella misma puso esa condición). Y Juana realmente esta enajenada, ya que en ningún momento se le muestra como víctima de una conspiración política (lo cual es frecuente en las novelas sobre ella). Respecto a Catalina, sólo puedo quejarme por el hecho de que no se ahondara más en la relación con su primer esposo. 

La evolución en los personajes de Fernando e Isabel es evidente respecto a los libros anteriores. Mientras que Isabel decae y se ablanda debido a las tragedias familiares, en ocasiones, imponiéndose la madre ante la soberana, Fernando parece más duro y ambicioso.   

Es un libro que recomiendo, especialmente si buscas una lectura ágil. Y, a la vez, conocer un poco sobre los Reyes Católicos.  
   

lunes, 12 de marzo de 2018

Reseña: Cumbres Borrascosas de Emily Brontë

Esta reseña puede contener spoilers
Hace poco tiempo saque un libro de la biblioteca de mi universidad. Había escuchado hablar de Cumbres Borrascosas, pero entre el estudio y otros pendientes no había tenido tiempo para leerlo. Un punto a favor de este libro es que el inicio engancha; el ambiente en la finca es tan sombrío y pesado que incita a seguir leyendo para averiguar el motivo. 


La historia comienza con el señor Lockwood, quien llega a Cumbres Borrascosas para tratar con el señor Heathcliff el alquiler de la Granja de los Tordos. Lockwood no pretende ser un personaje interesante, pero cumple su función de oyente de la historia narrada por Nelly Dean. Heathcliff, el propietario, es un sujeto desagradable y amargado. Durante una tormenta, Lockwood se ve obligado a pasar la noche en Cumbres, donde tiene pesadillas sobre un espíritu llamado Catherine Linton.

Heathcliff, el protagonista masculino, me produjo sentimientos encontrados. En un principio despierta antipatía, pero cuando Nelly se remonta al pasado, inspira un poco de lástima y hace pensar que Hindley Earnshaw fue quien creo al monstruo. Catherine Earnshaw, la protagonista, no despertó en mí ni un poco de simpatía. Es caprichosa, egocéntrica y manipuladora; incluso las escenas donde sufre provocan cierta alegría (de tan mala que es). Lo único que llama mi atención es su obsesiva pasión por Heathcliff. Respecto a Edgar Linton, no sabía si sentir agrado o lástima por él. Es un pobre ingenuo que no se percata de que su mujer no lo quiere ni un poco. Es un buen sujeto, pero termina convertido en el monigote de Catherine.

Ahora Isabella Linton, la hermana de Edgar. No soy de los que opinan que fue muy ingenua al creer en Heathcliff, ya que, no se le puede culpar por haber desconfiado de una mujer tan manipuladora como Catherine. En el libro se menciona que Catherine tuvo a los Linton comiendo de su mano por muchos años. La desgracia de Isabella fue liberarse de la tiranía de su cuñada cuando menos le convenía. El trato que le dispensó Heathcliff fue lo que más odie del protagonista masculino. Ni siquiera sus ganas de venganza contra los Earnshaw me parecieron tan desagradables, siendo el odio lo único que aprendió en Cumbres. 
Catherine Linton no es un personaje tan irritante como su madre, ya que la amargura de ella radica en el maltrato sufrido en la finca de su suegro. Hubo momentos en los que se me antojaba hacer a un lado el libro por lo odiosos que resultaban algunos personajes, hasta que pensé: "cuan hábil es Emily Brontë para trazar la personalidad de sus personajes".

Lo mejor: El amor obsesivo entre Catherine y Heathcliff, como trasciende incluso después de la muerte.
Lo peor: Me pareció que a partir de la trama del enamoramiento entre Linton y Catherine la narración decayó un poco. Y el matrimonio entre ésta y Hareton me pareció muy forzado. Por algo no lo incluyen en la mayoría de las adaptaciones. 

jueves, 25 de enero de 2018

Isabel de Valois, reina consorte de España

Nacimiento y primeros años
Cuando Enrique y su esposa, Catalina de Médicis, aún eran delfines de Francia, nació el 13 de abril de 1546 en el castillo de Fontainebleau una niña a la que se impuso por nombre Isabel. A los tres años de edad, la princesa francesa fue prometida en matrimonio al rey de Inglaterra, Eduardo VI. La infancia de Isabel transcurrió en la itinerante corte francesa, rodeada de comodidades. Tras su nacimiento, fue puesta bajo la tutela de la amante de su padre, Diana de Poitiers. Cuando la princesa tuvo edad suficiente comenzó su instrucción en compañía de María Estuardo, la prometida de su hermano el futuro Francisco II. La educación de ambas tuvo un marcado carácter humanista y fue vigilada atentamente por Catalina de Médicis. Isabel demostró en todo momento poseer una gran inteligencia y parece que desde su infancia sintió adoración por la música y por las artes, seguramente como fruto de su educación, muy influenciada por los principios del Renacimiento.

Isabel de Valois, Clouet, 1549. Fuente: Madame Guillotine.co.uk


Matrimonio
El proyectado matrimonio con el rey inglés no llegó a celebrarse debido a la muerte de Eduardo VI en 1553. La primera aparición pública de Isabel de Valois se produjo con motivo de la boda del futuro Francisco II y María Estuardo. En la búsqueda de un nuevo pretendiente surgió el nombre de Carlos, hijo de Felipe II, enlace que se acordó en 1558, cuando Isabel tenía doce años y Carlos trece. El príncipe Carlos era un muchacho enfermizo y retrasado a quien le hizo mucha ilusión su prometido enlace al contemplar el retrato de su novia, enviado desde la corte francesa. Cuando iniciaron las negociaciones, aún vivía la segunda esposa de Felipe, por lo que la muerte de María Tudor provocó un cambio de planes. La alianza matrimonial con Francia era necesaria, y viendo que la boda de su hijo Carlos tardaría en realizarse, Felipe decidió sustituir a su hijo y ofrecerse él mismo como esposo de Isabel, como parte de los acuerdos alcanzados en la paz de Cateau-Cambrésis. Así el compromiso de la princesa y el rey de España quedó sellado el 3 de abril de 1559. No cabe duda de que el cambio de planes por parte del rey Felipe se debió a motivos políticos (poner fin a la enemistad entre los Austria y los Valois), contrario a lo que piensan los románticos.


Felipe II e Isabel de Valois, del Libro de Horas de Catalina de Médicis. Photo: Bibliothèque national de France.

El 22 de junio de 1559 se celebró en la catedral de Nuestra Señora de París la boda de la princesa Isabel de Valois con Felipe II, representado por poderes por el duque de Alba. Los enviados españoles llegaron a París unos días antes al señalado por la boda. El duque se arrodilló ante el rey, el cual le hizo levantar y, cogiéndole amistosamente del brazo, penetraron ambos en el salón, donde esperaban Catalina e Isabel, acompañadas por toda la corte.

Un cortejo imponente marchó desde el palacio del obispo a Nuestra Señora. Numerosos criados arrojaban monedas a la multitud que se apretujaba para ver a la princesa. Isabel, alta y morena, realzaba su belleza con un traje tejido de oro tan cubierto de pedrerías que apenas se distinguía la tela que lo formaba. Sobre los negros cabellos llevaba una corona cerrada en cuyo centro una espiga de oro sostenía un deslumbrador diamante que su padre le había regalado. Se apoyaba en el brazo de Enrique II. Llevaban la cola del gran manto de terciopelo azul, su hermana Claudia, duquesa de Lorena, y su cuñada María Estuardo, reina de Escocia. Terminada la ceremonia, Ruy Gómez se adelantó y puso en el dedo de la que ya era reina de España una sortija adornada con un diamante.

A esta ceremonia nupcial siguieron una serie de fiestas a cuál más aparatosa, la última de las cuales fue un gran torneo que se realizó en el patio del palacio Des Tournelles. Enrique II era hombre dado a los deportes. Como final de las fiestas se había organizado un torneo en el que participaban los más brillantes caballeros de la corte francesa. Cuando se dio cuenta de que el conde de Montgomery había puesto su lanza en alto por haber sido vencedor de sus adversarios, el rey quiso luchar contra él y en el choque se rompió la lanza del conde con tan mala fortuna que una astilla penetró por los intersticios de la visera, incrustándose en un ojo. El rey cayó al suelo. Se llamó a los médicos de la corte, que no sabían qué hacer en aquel caso. Se reprodujo la herida del rey en unos condenados a muerte a fin de investigar la cura, pero fue en vano. El rey de Francia murió cuatro días después, el 10 de julio de 1559.

Reina de España
La muerte del rey Enrique y la coronación de Francisco II hicieron retrasar la partida de la tercera esposa de Felipe II. No fue hasta enero de 1560 cuando Isabel sale del castillo de Blois para dirigirse a su nuevo país. El viaje fue duro; hasta finales de enero llega a la frontera, donde los sorprende una tempestad de nieve. A duras penas llegan al monasterio en Roncesvalles. En la gran sala de este monasterio tiene lugar la entrega de la reina a los representantes del rey español. Después, la comitiva continuó con su viaje hasta llegar a Guadalajara, alojándose en el palacio del Infantado. Isabel de Valois llegó al mencionado palacio el 28 de enero de 1560, allí fue recibida por su cuñada Juana de Austria, que se encargó de presentarle sus respetos en nombre de la familia real. Dos días después, arriba Felipe desde Toledo. Al día siguiente, 31 de enero, se bendijo la unión en la capilla del palacio, oficiando el cardenal Mendoza. Inmediatamente después se iniciaron los festejos, los cuales incluyeron numerosos banquetes, corridas de toros, música, recitaciones y fiestas de cañas. El día 3 de marzo los monarcas emprendieron el viaje a Toledo, donde se encontraba el infante Carlos; ciudad a la que llegaron el día 12 del mismo mes. Fue en esta ciudad donde se produjeron las mayores celebraciones y allí la reina recibió el cariño de sus súbditos. Isabel que penetró en la ciudad por la puerta de la Bisagra, tardó más de seis horas en llegar a la puerta del Alcázar, donde fue recibida por su hijastro, don Carlos; por Juan de Austria y por Alejandro Farnesio. Pero a los pocos días de su llegada a Toledo, Isabel cayó gravemente enferma, aquejada de viruela; por lo que quedaron suspendidos los festejos.

Escena de serie Reinas

La vida matrimonial de Isabel de Valois fue armoniosa, ya que ambos esposos se profesaron un gran cariño, a pesar de las discretas infidelidades cometidas por Felipe II, entre los años 1560 y 1564, sobre las cuales Isabel no realizó ningún comentario. Así la reina en una carta enviada a su madre afirmó lo siguiente: Este lugar me parecía uno de los más aburridos del mundo. Pero os aseguro, Señora, que tengo un marido tan bueno y soy tan feliz que aun cuando fuese cien veces más aburrido, yo no me aburriría nadaA finales de 1560 Isabel tuvo la primera regla y Felipe II se decidió a consumar el matrimonio, lo cual no fue fácil porque, como el embajador francés escribía a la reina Catalina de Médicis, "la fuerte constitución del rey causa grandes dolores a la reina, que necesita de mucho valor para evitarlo".

La corte española era muy distinta a como la pintan algunos historiadores. Al rey Felipe II le gustaba bailar y al parecer lo hacía con gracia compartida por la de su esposa. Se celebraban pequeñas y grandes fiestas, entre las que figuraban las partidas de caza que tanto gustaban a la reina por ser una magnífica cazadora con ballesta.

Apariencia
Brantóme describe a Isabel en estas palabras: "tenía hermoso rostro y los cabellos y ojos negros, su estatura era hermosa y más alta que la de todas sus hermanas, lo cual la hacía muy admirable en España, donde las estaturas altas son raras y por lo mismo muy apreciadas; y esta estatura la acompañaba con un porte, una majestad, un gesto, un caminar y una gracia mezcla de la española y la francesa en gravedad y en dulzura". El cronista Cabrera de Córdoba la describe de "cuerpo bien formado, delicado en la cintura, redondo el rostro, trigueño el cabello, negros los ojos, alegres y buenos, afable mucho".


Élisabeth de Valois, Anguissola, c1559. Photo: Kunsthistorisches Museum, Vienna. Fuente: 

Los retratos que de Isabel conservan muestran que si no era clásicamente hermosa, tenía, en cambio, el rostro mignon y la figura grácil y esbelta. Además tenía la elegancia y el charme de los Valois, todo lo cual la hacía sumamente atractiva. Aunque su hermana Margarita y su cuñada María Estuardo eran consideradas más bonitas, Isabel era una de las más atractivas entre las hijas de Catalina de Médicis. 

Brantóme asegura haber oído decir que "los cortesanos no se atrevían a mirarla por miedo a enamorarse de ella y despertar celos en el rey su marido y, por consiguiente, correr peligro de la vida"; y que "los hombres de iglesia hacían lo mismo por temor a caer en tentación, pues no confiaban tener bastante fuerza y dominio sobre su carne para guardarse de ser tentada por ella". Afirmaciones que si son seguramente excesivas, resultan elocuentes respecto a la fama de que gozaba la belleza de Isabel entre los súbditos de su esposo.

¿Hubo un amorío entre la reina Isabel de Valois y el príncipe Carlos?
Los rumores acerca de la supuesta infidelidad de Isabel con su hijastro, Carlos de Austria, no tienen ningún fundamento. Felipe II confiaba plenamente en su esposa, llegando a confiarle sus asuntos de Estado. Cuando Catalina de Médicis, reina de Francia, recibe a su hija Isabel, reina de España, después de seis años, en las conversaciones de Bayona de 1565. La madre de Isabel replica "muy española venís", haciendo referencia al empeño de su hija por defender los intereses de la monarquía española.

Según la leyenda, el príncipe Carlos se enamoró de la reina cuando asistió a su boda como testigo, lo cual es falso, ya que el príncipe no asistió a la ceremonia debido a problemas de salud. Según la versión romántica, dada la diferencia de edad, Isabel prefirió buscar amores en los brazos de su hijastro, de entonces catorce años. Lo que no deja de ser absurdo, ya que el rey Felipe, a sus treinta y dos años, era un hombre rubio, juvenil, delgado y de aire más flamenco que español. Carlos era un muchacho con la cabeza grande, cuerpo enclenque, con una giba en la espalda y una pierna más corta que la otra.

Don Carlos de Austria. Retrato del Príncipe de Asturias por Alonso Sánchez Coello.

Las atenciones que la joven reina prodigaba al trastornado don Carlos no prueban nada en cuanto al supuesto romance. Si don Carlos sobrevivía a su padre, como era de suponer, la suerte de Isabel y sus hijos dependería mucho de la relación con su hijastro. Además, Catalina de Médicis concibió el plan de casar a su otra hija, Margarita, con el príncipe Carlos, por lo que era importante que Isabel estuviera en buenos términos con el príncipe.

Al llegar a España, Isabel realmente se compadeció de su hijastro. Si de ella hubiese dependido, habría puesto fin a la discordia que reinaba entre el príncipe y su padre. Don Carlos se sintió conmovido por la acogida de la reina. A pesar de que no conocía freno a sus caprichos y de que todos cuantos le trataban temían su arrogancia, en presencia de Isabel se mostraba lleno de respeto. Le gustaba participar en sus juegos y buscaba el modo de tenerla contenta. No descuidaba ocasión de testimoniar la simpatía que sentía hacia ella. 

El príncipe Carlos era un gran problema para su padre. Ya desde niño se divertía torturando pájaros y a otros animales. En su adolescencia llegó a matar al caballo preferido del rey. Más tarde, tomó la costumbre de golpear a sus servidores. Pero el verdadero objeto de su odio era el rey Felipe. Don Carlos planea huir a Flandes y casarse con la archiduquesa Ana. Incluso le solicita ayuda a Juan de Austria para que le facilite el paso a Italia. Don Juan, siempre fiel a su hermano Felipe, se dirige a El Escorial a informar al rey. 

Maternidad
En mayo de 1564, se anuncia la noticia del estado de la reina. El embarazo provoca gran malestar a la reina. Los médicos recomiendan sangrías, con lo cual no hacen más que provocar un aborto de dos mellizos de tres meses. En opinión de los médicos su vida corría grave peligro y por ese motivo Felipe II realizaba frecuentes visitas a sus aposentos. El rey quedó muy afectado por este suceso, hasta el punto de prometer cesar sus amores extramatrimoniales. La protagonista de estos escarceos era Eufrasia de Guzmán, con la que inició un romance poco después de llegar Isabel, cuando no podía consumar el matrimonio.

La Infanta Catalina Micaela y su hermana mayor, Isabel Clara Eugenia, en 1570, por Sofonisba Anguissola.

En el otoño de 1565 Isabel quedó nuevamente embarazada y el 1 de agosto de 1566 dio a luz en el palacio de Balsain (Segovia) a su hija primogénita, Isabel Clara Eugenia. A pesar de la desilusión inicial, el monarca intentó animar a su esposa que se mostró muy apenada por no haber dado a luz un hijo. Aproximadamente un año después, el 10 de octubre de 1567, nació Catalina Micaela y dada la condición de ésta y la delicada situación del heredero al trono, la cuestión sucesoria se hacía cada vez más desesperada. Ambos embarazos fueron muy duros para Isabel que se vio afectada por fuertes dolores de cabeza, mareos y vómitos.

Cuando la reina recibió la noticia de la detención de Carlos, lloró durante dos días hasta que el rey le mandó que dejase de hacerlo, pues a él también le dolía lo sucedido. Felipe II encarga a un tribunal presidido por el cardenal Espinosa que estudie el caso y proceda a la inhabilitación de Carlos, el cual se declara en huelga de hambre, a lo que sigue días de glotonería sin medida. Bebe cantidades ingentes de agua helada con la que también rocía su cama, acostándose después en ella, lo cual sin duda contribuyó a su muerte, que tuvo lugar el 24 de junio de 1568. Pocos antes de morir recobró la lucidez, pidió perdón y solicitó la presencia del confesor. Tenía veintitrés años.

Muerte
El último año de la vida de Isabel estuvo marcado por su profunda tristeza. Así intentó mediar sin éxito, en el conflicto que mantenía el rey con su hijo Carlos, aunque la locura de éste se agravó tanto que fue imposible interceder por él. La muerte de Carlos fue un duro golpe para ella, que en aquellas fechas se encontraba embarazada.

Una vez más la intervención desacertada de los médicos, provocó grandes sufrimientos a Isabel de Valois. Puesto que diagnosticaron trastornos intestinales a la reina, cuando en realidad ésta había quedado nuevamente embarazada en las Navidades de 1567. Así el duro tratamiento al que fue sometido empeoró su estado de salud de tal modo, que en el mes de septiembre no podía levantarse de la cama. Durante los días siguientes Isabel sufrió de fuertes dolores de riñones y de trastornos digestivos y urinarios. El 22 de septiembre de 1568 notó como las fuerzas la abandonaban y supo que el momento de su muerte estaba cerca, por ese motivo solicitó la presencia de su confesor y pidió al monarca que fuera a visitarla. En la última conversación privada que mantuvo con Felipe II, ésta rogó el perdón del monarca por no haber concebido hijo varón y le expresó su pena por dejar a sus hijas huérfanas a tan temprana edad. Además recomendó al monarca que tratara con consideración a las damas de su séquito y que sobre todo mantuviera la concordia con Francia.

Isabel dispuso poco antes de morir los detalles de su funeral. La reina pidió ser enterrada con un hábito de san Francisco, en el monasterio de las Descalzas Reales, tras lo cual solicitó por escrito la autorización de su cuñada, que había fundado el mencionado monasterio. El 3 de octubre comenzó a sentir terribles dolores y ante la sorpresa de todos, dio a luz a una niña de cinco meses, que apenas vivió unas horas. El pueblo lloraba su perdida, la corte hacía lo mismo y el desconsolado marido, que desde ese momento siempre vistió de negro; se recluyó por unos días en el monasterio de San Jerónimo para rezar por alma.


Fuente:
Fisas, Carlos. (2000). Capítulo 5: Isabel de Valois. En Historia de las Reinas de España(pp.52-70). España: Planeta.

http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=isabel-de-valois-reina-de-espanna


Entradas relacionadas



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...